El director argentino, reconocido internacionalmente por películas como ‘Un lugar en el mundo’ y ‘Martín Hache’, murió este domingo. Dejó una vasta obra que marcó el cine nacional y español.
El destacado director Adolfo Aristarain, uno de los nombres más relevantes de la industria cinematográfica argentina con proyección internacional, falleció este domingo a los 82 años. Nacido en Buenos Aires en 1943, construyó una carrera que combinó el policial y el drama con reflexiones políticas y éticas, tanto en Argentina como en España.
Entre sus obras más emblemáticas se encuentran Tiempo de revancha (1981), Un lugar en el mundo (1992) y Martín Hache (1997). La primera, protagonizada por Federico Luppi, es considerada un hito del cine de la postdictadura. La segunda obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y el Premio Goya a la mejor película extranjera de habla hispana.
Antes de dirigir, Aristarain trabajó como asistente en más de 30 películas, incluyendo Érase una vez en el Oeste de Sergio Leone. También colaboró con directores como Mario Camus, Vicente Aranda y Lewis Gilbert. En 2024, la Academia de Cine española le otorgó la Medalla de Oro en reconocimiento a su trayectoria.
Otras películas destacadas de su filmografía son La ley de la frontera, Lugares comunes y Roma, su último largometraje, estrenado en 2004. A lo largo de su carrera, trabajó con actores como Federico Luppi, José Sacristán, Cecilia Roth, Eusebio Poncela y Juan Diego Botto, a quienes consideraba fundamentales para su obra.
En enero de 2024, en el marco del debate por la Ley Ómnibus impulsada por el gobierno de Javier Milei, Aristarain expresó en una columna en el diario Página 12 su posición crítica hacia la administración libertaria, sumándose a las voces de otros referentes culturales que defendían la continuidad de los institutos de cine, teatro y música.
