Tras la pandemia, el turismo santafesino busca adaptarse a nuevas demandas: viajes más flexibles, sustentables y digitalizados.
La pandemia marcó un antes y un después en la vida de los santafesinos. El encierro llevó a soñar con destinos y, una vez superada la emergencia sanitaria, la reactivación del turismo fue notable. En Santa Fe, tanto el turismo nacional como internacional se recuperó, aunque con cambios significativos.
Viajar hoy es un 20% más caro que antes de la pandemia, y para los argentinos el costo se siente aún más. Sin embargo, la intención de viajar sigue presente. El sector turístico local observa que los viajeros ahora priorizan la flexibilidad para cancelar o reprogramar, la sustentabilidad y destinos donde la naturaleza sea protagonista.
La digitalización también transformó la experiencia: los teléfonos reemplazaron a los papeles y vouchers, y el trabajo remoto permitió combinar placer y labor. Ante estas nuevas necesidades, el sector turístico de Santa Fe enfrenta el desafío de reinventarse, con una oportunidad histórica para adaptarse a un mundo en constante cambio.
