El jefe de Gabinete brindó un informe de gestión en la Cámara de Diputados, donde se refirió a las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y aseguró que no dejará su cargo.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindó este miércoles su informe de gestión en la Cámara de Diputados, en una sesión que contó con la presencia del presidente Javier Milei, ministros y militantes libertarios. Durante su exposición, Adorni se refirió a las denuncias judiciales por presunto enriquecimiento ilícito que recaen sobre él y negó haber cometido irregularidades.
Adorni explicó el viaje de su esposa, Bettina Angeletti, en el avión presidencial ARG 01 rumbo a Nueva York, y afirmó que la causa fue archivada por la Justicia. “Fue aclarado en la Justicia que mi esposa viajó como invitada exclusivamente el vuelo de salida del país y que regresó en un vuelo comercial el 15 de marzo de 2026”, señaló. Agregó que “no hubo ningún gasto de viáticos, alojamiento, comida, o de cualquier tipo de parte del Estado”.
El funcionario también se comprometió a presentar su nueva declaración jurada patrimonial, con vencimiento el 31 de julio, y pidió diferenciar sus gastos privados de los públicos. “Ni constitucional ni penal ni civilmente son comparables. He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia”, expresó.
Consultado por la oposición sobre una posible renuncia, Adorni fue contundente: “Quiero dejarles en claro a todos que no. Por el contrario: estoy acá dando la cara. El presidente me confió el honor y la responsabilidad de coordinar el Gabinete de Ministros del gobierno más reformista de la historia”. Añadió que seguirá trabajando para “materializar el sueño de una Argentina diferente”.
En otro tramo de su discurso, Adorni desmintió la existencia de contratos entre el Estado y su esposa, y denunció una “operación golpista” por parte del kirchnerismo, empresarios y algunos medios de comunicación. También defendió el plan antiinflacionario del oficialismo, señalando que la inflación descendió del 211% al 31% en dos años.
La sesión se desarrolló en un clima de tensión, con aplausos de los diputados libertarios y militantes que colmaron los palcos de invitados. El gobierno envió previamente el “Informe 145” de gestión a la Cámara.
