El Ministerio de Salud de la Nación emitió un comunicado tras las muertes confirmadas en el buque MV Hondius, de bandera holandesa, que partió de Tierra del Fuego. La OMS, a la que Argentina renunció, interviene por estar el barco en aguas internacionales.
El Ministerio de Salud de la Nación emitió este lunes un comunicado oficial sobre los casos de hantavirus reportados en el buque MV Hondius, de bandera holandesa, que partió de Tierra del Fuego. En el texto, la cartera sanitaria informó que continuará monitoreando la situación junto con las jurisdicciones y los organismos internacionales competentes para contar con información oficial actualizada, colaborar con la investigación epidemiológica y adoptar las medidas necesarias para proteger la salud de la población.
El comunicado no menciona explícitamente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo del que Argentina decidió retirarse siguiendo los pasos de Estados Unidos. Sin embargo, fue la OMS la que dio a conocer la situación del buque con personas fallecidas por hantavirus. El domingo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, publicó en su cuenta de X que el organismo está trabajando estrechamente con los Estados Miembros y los operadores del barco en respuesta a casos sospechosos, facilitando la evacuación médica de dos pasajeros sintomáticos y realizando una evaluación completa de riesgos.
Mohamed Yakub Janabi, director regional de la OMS para África, afirmó este lunes que se trata de un evento grave pero contenido, y que no hay necesidad de pánico ni de restricciones de viaje en esta etapa. “Tenemos un objetivo claro: salvar vidas, contener los riesgos y garantizar que los países reciban todo el apoyo necesario con medidas basadas en la ciencia”, añadió.
Se confirmó que hay un argentino a bordo del MV Hondius, que se encuentra varado en Cabo Verde con 149 personas que no pudieron bajar a tierra firme por la situación sanitaria. El hantavirus generalmente no se contagia entre humanos, sino que se inhala el virus eliminado en excretas de ratones de cola larga en graneros de la Patagonia. En raras ocasiones, como esta, la variante americana (Andes) puede hacerlo.
El diputado nacional por Tucumán de Unión por la Patria, Pablo Yedlin, cuestionó la decisión del Gobierno de abandonar la OMS, señalando que la organización es la que monitorea la situación en aguas internacionales. Un día después, la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina tildó de “malintencionado y falso” su comentario, y destacó que Argentina no va a permitir que ningún organismo internacional dicte la agenda de nuestra salud, y que la decisión de salir de la OMS es innegociable.
El Gobierno explicó que, en el caso del crucero, la coordinación recae en la OMS únicamente porque el buque está en aguas internacionales, no porque Argentina haya perdido capacidad técnica. Desde el primer momento, el Ministerio de Salud ofreció apoyo técnico: recepción de muestras en laboratorios nacionales, protocolos de diagnóstico serológico y molecular, controles y reactivos específicos para el virus Andes. “Esto demuestra que Argentina coopera técnicamente sin resignar soberanía ni aceptar intermediarios políticos”, insistió el Gobierno.
En tanto, aún se investiga cómo se produjeron los contagios. Pese a que en Tierra del Fuego no hay reportes de casos de hantavirus, especialistas sostienen que los contagios no se produjeron en el barco sino en tierra. “Hay un 98% de certeza de que estos pasajeros subieron con el virus en período de incubación”, dijo el médico infectólogo Hugo Pizzi. “Pensar que este ratón coludo haya subido al barco es difícil, porque siempre los barcos tienen adminículos para que no puedan subir los roedores”, añadió.
A nivel nacional, el hantavirus venía en aumento. A principios de año, el Boletín Epidemiológico Nacional reportaba que la temporada 2025/2026 registraba 27 fallecidos por hantavirus en el país, con una letalidad del 31,4%, la más elevada desde el brote en Epuyén, Chubut, en 2018.
