El titular de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de Santa Fe, Juan Cruz Giménez, explicó el rol del organismo en el proceso que investiga por primera vez en el país el delito de abandono de persona durante la última dictadura militar.
La Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia de Santa Fe participa como amicus curiae en el juicio Laguna Paiva II, que comenzó el pasado 5 de mayo. Se trata de la primera causa en el país que investiga el delito de abandono de persona durante la última dictadura militar. La mitad de las víctimas eran menores de edad al momento de los hechos: niños y adolescentes de entre 1 y 15 años fueron abandonados en sus hogares tras el secuestro de sus familias, y algunos también fueron llevados a centros clandestinos de detención.
Juan Cruz Giménez, titular de la Defensoría, conversó con El Ciudadano y detalló la importancia de la participación del organismo. “En la primera audiencia se logró la autorización del tribunal para hacer público el acceso a los testimonios. Es un paso importante”, señaló. La Defensoría actúa bajo la figura de amicus curiae, ya que no tiene poder de litigio, pero puede aportar una voz especializada sobre el abandono de niños, niñas y adolescentes.
Giménez destacó que el caso podría sentar un precedente en la región. “Integramos la Federación Iberoamericana del Ombudsperson y fui elegido para coordinar la comisión de niñez y adolescencia. Esto le da una dimensión que excede a Santa Fe”, explicó. El juicio busca visibilizar una figura penal no tipificada previamente en causas de lesa humanidad.
“No puede haber democracia sin derechos humanos, y eso requiere acceso a la justicia, memoria y verdad”, afirmó Giménez. La Defensoría considera que el proceso debe llevarse adelante para que las demandas históricas no queden sin respuesta.
