El sector hotelero en ciudades anfitrionas del Mundial de Fútbol 2026 reporta una demanda inferior a la prevista, con reservas que no alcanzan el 50% de la capacidad en algunos casos.
En Rosario, Argentina, aún no se percibe el ambiente mundialista: no se observan banderas argentinas en las calles, hay escasos afiches publicitarios y casi ningún comercio decorado con motivos de la selección. En contraste, en ciudades estadounidenses como Kansas City, Houston, Miami y Nueva York, los logos del Mundial aparecen en cada esquina, las tiendas deportivas exhiben camisetas de diversas selecciones y hay grandes carteles que celebran el inicio del evento. Sin embargo, el sector hotelero en Estados Unidos manifiesta preocupación por el bajo nivel de reservas para junio, incluso inferior al registrado en el mismo mes del año anterior.
Deidre Mathis, propietaria del Wanderstay Boutique Hotel en Houston, declaró a la BBC: «Estamos muy desconcertados. Se nos vendió la expectativa de que el Mundial iba a ser un gran fenómeno, la gente lleva años hablando de esto… pero todavía no agotamos las reservas. Y esto no pasa solamente aquí, en Houston, sino que es algo generalizado». El hotel se encuentra a unas diez cuadras del Fifa Fan Fest y a pocos minutos en auto del estadio que albergará los partidos en la ciudad, pero no experimenta la demanda esperada. Mathis afirmó que las reservas no cubren el 50% de su capacidad. La empresaria atribuyó esta situación al «clima político» de la gestión de Donald Trump, a los operativos contra inmigrantes, a la inflación y a los precios de las entradas para el Mundial. Los tickets para la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey tenían un costo de hasta 32.970 dólares, mientras que en el mercado de reventa alcanzaron los dos millones de dólares.
Hamish Husband, de la Asociación de Clubes de la Tartan Army de Escocia, expresó su queja por los precios de las entradas al afirmar: «Pagar mil dólares para el partido entre Escocia y Haití es un escándalo». Escocia volverá a jugar un Mundial, algo que no ocurría desde Francia 1998.
La Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (Ahla), que representa a decenas de miles de alojamientos, aseguró que ocho de cada diez hoteles en las ciudades anfitrionas experimentan una demanda inferior a la prevista. Por su parte, la plataforma Airbnb sostuvo que la Copa del Mundo se perfila como «el mayor evento de alojamiento» de su historia.
Stephen Jenkins, gerente del Hotel Fontaine de Kansas City, señaló que hubo un pequeño aumento en las reservas tras el anuncio del calendario de partidos y confía en que mejoren a medida que se acerque el inicio del torneo el 11 de junio. No obstante, reconoció que hasta el momento Lionel Messi «viene perdiendo con Taylor Swift», quien agotó toda la capacidad hotelera local durante su gira Eras Tour.
