La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) confirmó este sábado que el empresario que había arreglado la colectora de la autopista Rosario-Córdoba debe volver a dejarla como estaba por irregularidades en las obras.
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) confirmó este sábado que el empresario que había arreglado la colectora de la autopista Rosario-Córdoba debe volver a dejarla como estaba por irregularidades en las obras. Voceros del organismo estatal señalaron que las refacciones realizadas por Néstor Rozín incumplen las leyes vigentes y que existen subidas y bajadas construidas en forma irregular para entrar y salir del alojamiento y centro de eventos desde la ruta.
El titular del hotel reconoció el día anterior que se hizo cargo de la intervención en el kilómetro 307 de la traza, sobre la mano que va hacia Rosario. Argumentó que hizo gestiones durante un año para que los administradores del corredor tomaran cartas en el asunto y finalmente decidió resolverlo por cuenta propia, al no obtener respuesta favorable para reacondicionar el camino lateral.
Desde la DNV advirtieron: «Estas conexiones ilegales constituyen una grave infracción a las normas de seguridad vial». Señalaron que las tareas para abrir un acceso hacia la colectora sur «fueron ejecutadas sin ningún tipo de autorización, evaluación técnica ni medidas de seguridad exigidas por Vialidad Nacional para una autopista de circulación rápida».
El comunicado oficial incluyó críticas hacia los dueños del hotel. Las autoridades recordaron: «Una subida o bajada irregular que no cuenta con señalización preventiva, carriles de aceleración o desaceleración adecuados, iluminación ni diseño vial aprobado, obliga a los conductores a realizar maniobras repentinas e imprevistas».
Fuentes de la dirección nacional consideraron que el camino abierto cerca de Kentucky Club de Campo es un peligro para quienes viajan por la autopista. «Esta situación genera diferencias bruscas de velocidad entre los vehículos que circulan por la traza principal y aquellos que ingresan o egresan del corredor, incrementando significativamente el riesgo de colisiones y siniestros viales», precisaron.
Los técnicos mencionaron que los accesos clandestinos pueden derivar en «indebidos, frenadas repentinas e incorporaciones antirreglamentarias que comprometen la seguridad de todos los usuarios». Concluyeron: «Por todos estos motivos, se solicitó la inmediata restitución de la traza a su estado original, garantizando así la seguridad de los usuarios».
Según explicó durante un reportaje en LT8, el titular del Hotel Sol de Funes decidió pavimentar la entrada porque tenía programados varios eventos. «Uno de un colegio con 5.000 personas, otro con (la diputada nacional) Gisela Scaglia y también con odontólogos», enumeró. Rozín aseguró que «el ingreso al establecimiento estaba detonado» y que «hicimos el arreglo y quedó muy lindo, lo raro es que me lo cuestionan».
El empresario es socio del seleccionador argentino Jorge Sampaoli y del actual entrenador del combinado de Ecuador, Sebastián Beccacece. Frente al conflicto, se mostró partidario de que el sector privado «trabaje para el Estado» y «sume» en vez de «enfrentarse entre sí».
El dueño del hotel fue intimado para que deje el terreno como estaba en un plazo de diez días, es decir, que rompa lo que hicieron los obreros para tapar los baches. Aunque hasta este viernes creía que los funcionarios nacionales iban a recapacitar, la respuesta pública fue en sentido contrario.
