El sistema ya se usa en Europa y analiza el comportamiento del conductor durante todo un trayecto. En Argentina estudian su implementación para reforzar la seguridad vial y modificar el esquema tradicional de fotomultas.
La posibilidad de incorporar radares inteligentes capaces de medir la velocidad promedio de un vehículo a lo largo de varios kilómetros comenzó a instalarse en el debate sobre seguridad vial en Argentina. Se trata de una tecnología que ya funciona en distintos países europeos y que cambiaría la lógica tradicional de las fotomultas aplicadas en rutas y autopistas.
A diferencia de los controles convencionales, donde una cámara detecta una infracción puntual en un único sector, este sistema trabaja mediante un seguimiento completo del recorrido. El objetivo es evitar que los conductores disminuyan la velocidad únicamente al pasar frente a un radar para luego volver a acelerar.
La tecnología se conoce como sistema “punto a punto” y utiliza cámaras instaladas en distintos sectores de una traza. Cada una registra la patente y el horario exacto de paso del vehículo. Luego, un software cruza esos datos y calcula automáticamente la velocidad promedio desarrollada durante todo el trayecto controlado.
Un cambio en la forma de controlar la velocidad
El sistema ya se utiliza en países como Reino Unido, Italia, España, Austria y Países Bajos, donde los resultados mostraron una reducción de excesos de velocidad y una conducción más constante en corredores de alto tránsito.
En la región también comenzó a evaluarse la incorporación de esta modalidad. Uruguay analiza avanzar con radares de velocidad promedio en corredores estratégicos antes de fin de año, mientras que en Argentina la iniciativa todavía atraviesa etapas preliminares de evaluación técnica y legal.
Especialistas en seguridad vial consideran que uno de los principales beneficios del sistema es que obliga al conductor a mantener una velocidad estable durante todo el trayecto y no solamente en puntos específicos. Esto permitiría disminuir maniobras bruscas, frenadas repentinas y aceleraciones posteriores al radar.
Además, los nuevos controles podrían integrarse con sistemas digitales de monitoreo y bases de datos automatizadas para agilizar la detección de infracciones y la trazabilidad de circulación en rutas y autopistas urbanas.
Cómo funcionan los radares “punto a punto”
La metodología es sencilla pero tecnológicamente avanzada. Dos o más cámaras ubicadas a determinada distancia registran automáticamente el momento exacto en el que un vehículo atraviesa cada punto de control. El sistema calcula el tiempo total del recorrido y, a partir de esa información, obtiene la velocidad promedio.
Si el promedio supera el límite permitido para ese tramo, se genera la infracción correspondiente. Esto elimina la posibilidad de “esquivar” el radar reduciendo la velocidad solamente unos metros antes del control.
Entre las principales características del sistema aparecen:
- Medición de velocidad promedio y no instantánea.
- Monitoreo continuo del comportamiento de conducción.
- Integración con plataformas digitales y bases de datos.
- Aplicación en rutas, autopistas y corredores urbanos.
- Necesidad de señalización específica en los sectores controlados.
El eventual desembarco de estos radares en Argentina abriría además un nuevo debate sobre fiscalización vial, privacidad, homologaciones técnicas y criterios de aplicación de multas. Para avanzar, el sistema deberá atravesar procesos regulatorios y autorizaciones oficiales.
