El Concejo Municipal de Rosario analiza una iniciativa que impediría la circulación de bicicletas y monopatines eléctricos en arterias con carriles exclusivos para el transporte público. El autor del proyecto, el concejal Federico Lifschitz, sostiene que la medida busca reducir situaciones de riesgo en la convivencia vial.
El Concejo Municipal de Rosario evalúa un proyecto de ordenanza que propone prohibir la circulación de bicicletas y monopatines eléctricos en aquellas calles que cuenten con carriles exclusivos para colectivos. La iniciativa fue presentada por el concejal Federico Lifschitz.
En los fundamentos del proyecto, Lifschitz indicó que será la Municipalidad la que determine la autoridad de aplicación para llevar adelante controles y fiscalización. El edil afirmó que existe un factor de peligrosidad en la convivencia entre autos particulares, bicicletas y monopatines eléctricos en un único carril.
La iniciativa se da en un contexto donde, según datos de tránsito, las bicicletas y monopatines suelen cruzar semáforos en rojo de manera habitual. Además, al tratarse de vehículos que no pueden ser identificados mediante patente, resulta complejo aplicar sanciones a sus conductores. Para labrar una multa, un inspector de tránsito requeriría la presencia de personal policial que detenga al responsable del rodado.
La aplicación efectiva de la norma implicaría un mecanismo de sanción que demandaría recursos humanos y económicos del Estado. Los agentes de seguridad, cuya función prioritaria se orienta a otros delitos, deberían colaborar con los empleados municipales en los operativos de control.
El proyecto se encuentra en etapa de análisis en las comisiones del Concejo Municipal.
