El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un desembolso de US$ 1.050 millones para Argentina, pero advirtió sobre la necesidad de fortalecer los marcos anticorrupción, incluyendo la verificación de declaraciones juradas de funcionarios.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un desembolso de US$ 1.050 millones para Argentina en el marco de la segunda revisión del artículo IV. El organismo señaló que el país enfrenta «desafíos pendientes» en materia de lucha contra la corrupción.
En el informe técnico, el FMI indicó que Argentina obtuvo una puntuación de 36 sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción para 2025, según Transparencia Internacional. Agregó que «la declaración sobre el clima de inversión de Estados Unidos y otros indicadores señalan la persistencia de estos desafíos».
El organismo destacó que «es necesario fortalecer los marcos anticorrupción de prevención, ya que los regímenes de declaración de activos se caracterizan por una verificación limitada, escasa transparencia, publicación tardía y aplicación desigual». También señaló que «las normas sobre conflictos de intereses siguen limitadas por reglas porosas y una débil capacidad de aplicación».
El FMI expresó preocupación por «la percepción de una independencia judicial limitada y la politización» y subrayó la necesidad de «fortalecer la independencia de la fiscalía y la transparencia judicial».
Paralelamente, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que el stock de la deuda pública se redujo 3,3 puntos del PIB durante mayo. Según Caputo, «el Tesoro concretó durante mayo la cancelación de letras intransferibles en cartera del BCRA por un valor nominal de US$ 22.284 millones».
Caputo explicó que la cancelación se realizó mediante una recompra con $ 18,4 billones de utilidades del BCRA y un desembolso de aproximadamente US$ 1.000 millones del FMI.
