El detenido por el violento robo e intento de abuso sexual en una mueblería de barrio Echesortu fue trasladado a Rosario para ser imputado este martes.
A fines de diciembre pasado, se viralizó el video de un violento robo e intento de abuso sexual en una mueblería del barrio Echesortu, en la ciudad de Rosario. El delincuente mordió a la vendedora durante el asalto. Identificado en la semana posterior a la denuncia, el sospechoso fue trasladado a Rosario para ser imputado este martes a la tarde.
La Policía de Investigaciones (PDI) se hizo cargo del operativo en Córdoba para cumplir un pedido del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Josué Alexis U., de 33 años, ya se encontraba privado de su libertad en aquella ciudad por otras causas penales.
El presunto delincuente llegó a Rosario con custodia policial a partir de un exhorto judicial de la fiscal Julia Feldman. De esta manera, se habilitó la organización de la primera audiencia imputativa sobre el intento de abuso sexual registrado seis meses atrás en Mendoza al 3300.
La Agencia de Investigaciones sobre Trata de Personas y Violencia de Género se hizo cargo de trasladar al detenido desde la capital mediterránea para avanzar con la causa. El MPA presentará formalmente la evidencia en su contra desde las 16 en el Centro de Justicia Penal.
Si bien el autor del robo logró escapar del local el día de la denuncia, la unidad fiscal especializada en Delitos Sexuales identificó al hombre a partir del video de una cámara de vigilancia del negocio, entre otros elementos incorporados al expediente. Una semana después, las autoridades difundieron el pedido de captura junto con su foto y la búsqueda se cerró rápidamente por una notificación de la Justicia cordobesa.
De acuerdo al registro oficial, el cordobés estaba preso desde el primero de enero por otro robo. Es decir, había huido de Rosario y lo arrestaron en las 48 horas posteriores al incidente en la mueblería del barrio Echesortu.
A la hora de rastrear sus pasos, la Fiscalía recurrió a grabaciones de las cámaras de la Central de Emergencias 911 y utilizó las herramientas de inteligencia artificial de la Unidad Lince para determinar quién era el ladrón. En este sentido, los investigadores precisaron que el sospechoso «se tomó un colectivo y un taxi» tras la agresión a la víctima.
En el inicio de la búsqueda, el MPA corroboró que el sospechoso había ido a la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. Luego lo identificaron en Cañada de Gómez y en Armstrong, donde solicitó asistencia médica, y finalmente lo derivaron a la ciudad de Córdoba.
El fiscal Ramiro González Raggio afirmó que el sospechoso de 32 años es «una persona muy peligrosa». Además de una condena por hurto en General Pico, cuenta con otras causas en trámite sobre delitos contra la propiedad en distintos puntos de Argentina, desde El Calafate hasta Santa Teresita, pasando por Santa Fe capital. También hay antecedentes de una denuncia por exhibiciones obscenas.
«Parece que es una persona que se mueve bastante por el país. Desconocemos cómo lo hace y con qué frecuencia», declaró el funcionario. Con respecto al caso de barrio Echesortu, sostuvo: «Entendemos que el plan principal fue cometer un abuso sexual».
De acuerdo a la denuncia, el ladrón que entró a la mueblería en diciembre se hizo pasar por un cliente para que le abrieran la puerta. Después, agarró del pelo a la empleada, le pegó, la zamarreó y le mordió una mano. Tras el forcejeo se llevó el celular y la billetera de la joven, de modo que también se pidió la audiencia imputativa por este robo.
