Científicos del CONICET se embarcarán en una nueva campaña internacional para explorar los cañones Ameghino y Almirante Brown, a unos 600 kilómetros de la costa de Chubut, con el objetivo de hallar especies no registradas y estudiar ecosistemas marinos vulnerables.
El Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA), integrado por científicos del CONICET, llevará a cabo una nueva expedición científica internacional a bordo del buque Falkor (too), en colaboración con el Schmidt Ocean Institute (EE. UU.). La misión, denominada Talud Continental V, se desarrollará durante 23 días, con inicio previsto en abril de 2027 y posibilidad de adelantarse a febrero de ese año.
El objetivo principal de la campaña es explorar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados frente a la provincia del Chubut, a aproximadamente 600 kilómetros de la costa. Se trata de una región del Atlántico Sudoccidental poco explorada, con alto potencial de biodiversidad y presencia de Ecosistemas Marinos Vulnerables.
Daniel Lauretta, investigador del CONICET en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACNBR, CONICET) y jefe científico de las campañas Talud Continental IV y V, afirmó: “Para nosotros es una alegría enorme poder volver a trabajar en aguas profundas de nuestro país. Esta campaña se llama Talud continental V y eso tiene que ver con que es la continuación de un plan de trabajo que inició allá por el 2011 (…) Poder ir a trabajar a un área nueva e inexplorada maximiza la probabilidad de encontrar especies nuevas para la ciencia, que es uno de los grandes objetivos de la campaña”.
Martín Brogger, investigador del CONICET en el Instituto de Biología de Organismos Marino (IBIOMAR, CENPAT, CONICET), declaró: “Además de la emoción científica por descubrir nuevos ambientes y especies, también sentimos una gran motivación por seguir construyendo capacidades en el país, fortaleciendo equipos de trabajo interdisciplinarios y generando información que pueda ser útil para la conservación y el manejo del Mar Argentino”.
La expedición prevé explorar profundidades superiores a los 4 mil metros, ampliando el rango de observación alcanzado en campañas anteriores. El equipo estará conformado por 19 científicos de instituciones argentinas, en su mayoría del CONICET, incluyendo el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, el Instituto de Biología de Organismos Marinos, el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMDP), el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada (IBBEA, UBA-CONICET), el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET) y el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA, CONICET-UNC). También participarán investigadores de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Córdoba, La Plata y Mar del Plata, y de la Prefectura Naval Argentina.
Las áreas de estudio incluirán biodiversidad de fondos profundos (invertebrados y peces); arrecifes de corales de aguas frías y hábitats vulnerables; ADN ambiental (eDNA) y conectividad biológica; procesos oceanográficos y dinámica de sedimentos; e impacto humano en ambientes remotos, incluyendo microplásticos.
La expedición contará nuevamente con el uso del vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, capaz de explorar grandes profundidades con cámaras de alta definición y sistemas de muestreo de precisión. Se realizarán transmisiones en vivo de las inmersiones, actividades educativas con escuelas y publicación abierta de datos en repositorios nacionales e internacionales.
Ignacio Chiesa, investigador del CONICET en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET), señaló: “Nuestros objetivos científicos para Talud Continental IV eran ambiciosos (…) La sorpresa genuina ante cada ambiente o animal que descubríamos fue compartida con miles de personas, especialmente con los más chicos. Recibir tanto interés por el océano profundo y su fauna fue algo muy lindo que vamos a recordar durante toda nuestra carrera como investigadores”.
Brogger agregó: “Muchas veces la exploración científica ocurre lejos de la sociedad, especialmente cuando hablamos de ambientes tan remotos como el océano profundo. Ver a millones de personas siguiendo en vivo las inmersiones, haciendo preguntas, emocionándose con los hallazgos y siendo parte de alguna manera de la expedición fue muy importante para todo el equipo (…) Para nosotros fue una confirmación de que la comunicación pública y la ciencia abierta tienen que ser parte central de este tipo de expediciones”.
Lauretta concluyó: “Estamos muy emocionados por poder volver a compartir con la gente la diversidad de la fauna profunda que habita nuestro país, y estamos pensando en cómo mejorar la comunicación respecto a lo que hicimos en la campaña pasada para llegar a la mayor cantidad de gente posible”.
