La firma de un acuerdo entre el Gobierno nacional, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la mayoría de las federaciones gremiales universitarias abrió una nueva etapa en el conflicto que desde hace más de dos años atraviesa al sistema universitario argentino. No obstante, mientras los rectores santafesinos destacaron el restablecimiento del diálogo y la apertura de las paritarias, el sindicato que nuclea a los profesores de 32 universidades del país -entre ellas, la UNL- rechazó la propuesta salarial y confirmó el paro nacional previsto entre el 16 y el 19 de junio.
Las autoridades de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Santa Fe valoraron el acuerdo alcanzado con el Gobierno nacional, que incluye una recomposición salarial del 24,33%, un aumento del 20% para gastos de funcionamiento, un refuerzo del 50% en las becas Manuel Belgrano y partidas adicionales para hospitales universitarios. Sin embargo, la Conadu Histórica, federación que nuclea a docentes de 32 universidades, rechazó la propuesta y ratificó un paro nacional del 16 al 19 de junio.
La rectora de la UNL, Laura Tarabella, afirmó que el acuerdo representa «un paso muy importante» para restablecer los canales institucionales con el Gobierno nacional. «Producto del acompañamiento que la ciudadanía nos ha dado, hay un reconocimiento del Gobierno nacional de que los salarios docentes y no docentes estaban retrasados, que las universidades necesitan un refuerzo para sus gastos de funcionamiento y que es importante atender las trayectorias de nuestros estudiantes a través del sistema de becas», declaró Tarabella.
No obstante, aclaró que el acuerdo no reemplaza el reclamo central del sector universitario. «La ley de financiamiento universitario sigue su curso y continuamos exigiendo que se implemente. Eso no cambió», remarcó. También señaló que los recursos adicionales no son suficientes, pero que «en este contexto, hemos dado un paso importante».
El decano de la UTN Santa Fe, Alejandro Tóffolo, calificó el acuerdo como «una pequeña alegría, o una alegría medida», y destacó que «se dio lo que se venía reclamando hace mucho tiempo, que era el diálogo a través de una paritaria». Tóffolo indicó que el entendimiento cuenta con un amplio respaldo institucional y de la federación gremial Fagdut, por lo que no hay más medidas de fuerza previstas en ese ámbito.
Desde el CIN, en un documento difundido tras la reunión, sostuvieron que la actualización salarial y presupuestaria «es un paso importante pero de ninguna manera definitorio ni suficiente». Ratificaron que continuarán exigiendo la implementación plena de la ley de financiamiento universitario y mantendrán la estrategia judicial hasta que la norma sea aplicada en su totalidad.
Por su parte, la Conadu Histórica informó a través de un comunicado que su congreso rechazó la propuesta del Gobierno nacional y ratificó la medida de fuerza del 16 al 19 de junio. La decisión tiene impacto directo en la UNL, ya que el gremio Adul integra esa federación.
Consultada sobre el rechazo gremial, Tarabella respondió: «Son procesos de toma de decisiones y de discusiones de los gremios… Lo que nos corresponde como autoridades es, por un lado, seguir exigiendo la implementación de la ley de financiamiento universitario. Y por el otro lado, que los canales de conversación continúen abiertos».
