Nervios, goles y muchas horas frente al televisor. El Mundial de fútbol 2026, con 104 partidos, expone a los fanáticos a emociones intensas que pueden afectar la salud cardiovascular. Especialistas en cardiología brindan recomendaciones para minimizar los riesgos durante la competencia.
El Mundial de fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, es uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Los 104 partidos de la competencia concentran la atención de millones de personas, pero también generan un impacto en la salud cardiovascular de los espectadores.
Estudios científicos han demostrado la relación entre las emociones provocadas por los partidos y los eventos cardiovasculares. Una investigación publicada en British Medical Journal el 21 de diciembre de 2002, realizada por los cardiólogos británicos Douglas Carroll, Kate Tillin y George Davey Smith, analizó el partido entre Argentina e Inglaterra por los octavos de final de la Copa del Mundo de Francia 1998. El encuentro terminó 2 a 2 y Argentina avanzó tras ganar en la tanda de penales. Según los investigadores, en las 48 horas posteriores se registraron 55 infartos por encima de lo esperado en hospitales británicos, “desencadenados posiblemente por el malestar emocional de haber visto a su equipo perder en la tanda de penales”.
Otro estudio, publicado en The New England Journal of Medicine durante el Mundial de Alemania 2006, reveló que cada vez que jugaba la selección alemana se triplicaron los episodios cardíacos, con un pico cuando Alemania eliminó por penales a la Selección Argentina.
En Argentina, el 83% de la población se declara hincha o simpatizante de un club, según datos citados en el artículo original. Esto implica que la mayoría de los argentinos está expuesto a las emociones mundialistas.
El médico cardiólogo Daniel Piskorz, ex presidente de la Federación Argentina de Cardiología, afirmó que las personas con antecedentes cardiovasculares “tienen que cuidarse más”. “Es imprescindible que en esta época se cuiden con un estilo de vida adecuado y que tomen la medicación, porque esa es la forma más adecuada de minimizar los riesgos que relacionan las emociones con el riesgo de tener un evento cardiovascular”, declaró Piskorz. El especialista instó a mantener la vida cotidiana durante el Mundial, especialmente en quienes sufren hipertensión, diabetes, insuficiencia cardíaca o han tenido infartos o ACV.
Piskorz señaló que los horarios de la mayoría de los partidos coinciden con la actividad diurna en Argentina, lo que reduce el impacto en el ritmo circadiano. “Los eventos cardiovasculares, es decir, la muerte súbita, el infarto o el ACV, tienen ritmo circadiano. En este mundial no va a influir con los horarios”, explicó. No obstante, advirtió que durante la previa y el desarrollo del partido hay un incremento de la actividad neurohumoral que puede “subir la presión o descontrolar la glucemia”. Sobre el consumo de calmantes después del partido, sostuvo que “no tienen ningún valor” porque “podés estar sedado, pero en términos de lo que implican los estímulos neurohumorales que te llevan a tener un evento cardiovascular agudo, no tienen el más mínimo efecto”.
Carlos Mackey, presidente de la Sociedad de Cardiología de Rosario, afirmó que “los problemas más serios ocurren durante e inmediatamente después del partido, hasta una hora después porque se genera un gran estrés”. Mackey recomendó “disfrutar y entender que es un juego, donde se gana y se pierde”, ya que “puede generar inconvenientes en la salud”. Agregó que “no es fácil manejarlo” y que “no es que termina el partido y desconectamos, por eso hay que tratar de disfrutarlo”.
Los especialistas coinciden en que una alimentación saludable, la actividad física sostenida, evitar el sedentarismo y el tabaco durante los partidos son pilares para la prevención de episodios cardiovasculares.
