Diez efectivos de la Policía de Acción Táctica (PAT) de Rosario fueron imputados este martes por haber prendido fuego a un hombre detenido en mayo de 2024, en un operativo vinculado al narcomenudeo. Seis de ellos enfrentan cargos por tentativa de homicidio calificado.
Diez efectivos de la Policía de Acción Táctica (PAT) de Rosario fueron imputados este martes por el fiscal Pablo Socca por su presunta participación en la quema de un detenido ocurrida el 27 de mayo de 2024, en una vivienda de la zona norte de la ciudad. Según la Fiscalía, uno de los agentes roció con alcohol etílico a la víctima y le acercó la llama de un encendedor, mientras que los demás fueron acusados de encubrimiento y falsedad ideológica en el acta de procedimiento.
La víctima, un hombre de 44 años, sufrió quemaduras graves que le provocaron una traqueotomía posiblemente permanente, pérdida de la voz y alteraciones respiratorias. En su declaración por escrito, afirmó que fue obligado a hacerse cargo de una mochila con cocaína y que, tras ser prendido fuego, no recibió asistencia médica inmediata, por lo que debió arrojarse agua con orina de un inodoro para apagar las llamas.
La investigación expuso que el procedimiento policial presentó múltiples irregularidades. En el acta original, el suboficial David Zeballos describió que una persecución culminó dentro de una vivienda donde se produjo una explosión, y que la víctima apareció con quemaduras en cara y manos. Sin embargo, mensajes de WhatsApp entre los agentes, recuperados en otra causa similar, contradicen esa versión. En esos mensajes, los policías discuten el estado crítico de la víctima y se refieren a la quema como un hecho intencional: “¿Fue Z el que lo prendió fuego?”, pregunta una agente, y otro confirma.
Uno de los testigos, otro detenido en la vivienda, declaró en marzo de 2025 que presenció el ataque. “Vi cómo lo prendieron fuego, eso no se me saca de mi cabeza nunca más”, manifestó. Además, los policías habrían amenazado a los presentes con frases como “yo soy policía y hago lo que quiero”.
En la audiencia de imputación, el fiscal Socca atribuyó a David Zeballos la tentativa de homicidio calificado por ensañamiento, alevosía y abuso de funciones. A Omar Cabral, Juan José González, Maximiliano Ortiz, Jesús Balais y Maximiliano Cuevas les imputó el mismo delito como partícipes primarios. A Zeballos y Cabral también se les imputaron amenazas coactivas. Los agentes Estela Berón, Isaías Basualdo y Germán Narvaja fueron acusados por encubrimiento agravado, omisión de persecución penal e incumplimiento de deberes. A María Eugenia Núñez se le imputó omisión de persecución penal por no denunciar lo ocurrido.
Además, Zeballos, Cabral y González fueron imputados por falsedad ideológica de instrumento público y falso testimonio, por haber sostenido en el acta y en declaraciones posteriores una versión de los hechos que la Fiscalía considera falsa. El juez Rafael Coria dispuso prisión preventiva efectiva para nueve de los imputados y prisión domiciliaria para la agente Núñez, por estar a cargo de una hija menor.
