El concejal rosarino Pablo Basso (Movimiento Evita) advirtió sobre la expansión de la crisis social hacia los barrios, la precarización laboral y la falta de respuesta política en Santa Fe.
El concejal de Rosario por el Movimiento Evita, Pablo Basso, de 36 años, nació en Rufino en el seno de una familia de militantes peronistas. Sus padres estuvieron detenidos en centros clandestinos durante la dictadura y su hermano Juane fue referente de HIJOS. Basso asumió su mandato en diciembre de 2025 y en una entrevista con el stream El Ciudadano Política se refirió a los efectos del ajuste económico nacional, la gestión municipal y el futuro del peronismo.
“Uno puede ver salarios por el piso y que a los laburantes no les alcanza para llegar a fin de mes. Esto lleva a que todo el mundo tenga dos o tres laburos y básicamente no alcanzan las horas del día para generar ingreso”, declaró Basso sobre la situación de las familias rosarinas.
Señaló que este fenómeno deriva en nuevas formas de trabajo vinculadas a la virtualidad y lo digital, en la informalidad, donde se dan “muchísimas injusticias en ese vínculo entre el laburante y quien se termina llevando la mayor parte de la ganancia”. Mencionó aplicaciones de traslado, remisería y reparto, y afirmó: “He visto hasta jubilados en bici pública de la muni poniéndose su mochilita y saliendo a repartir, tratando de estirar un poco el mango para tener una vida un poco más digna”.
Basso advirtió que la presencia de personas en situación de calle ya no se limita al centro o macrocentro. “Una de las cosas que empezamos a ver en el corazón de los barrios es que empieza a haber gente en situación de calle en la plaza de los barrios. Los vecinos nos cuentan que el hijo de tal se fue de la casa por problemas de adicciones, consumo, deudas y está durmiendo en la plaza”, relató.
“No estamos encontrando la forma de exteriorizar la crisis que está impactando en Rosario, sino que está implosionando para dentro. La cantidad de suicidios que encabezan los causales de muertes violentas en la provincia es otro indicio de esa implosión”, sostuvo.
El concejal consideró que el deterioro es “muy fuerte y muy violento” y que la política enfrenta dificultades para encontrar una salida. “La política le está costando encontrar una síntesis, la falta de una herramienta que construya esa síntesis. Nuestro rol es interpretar esas nuevas realidades y crear herramientas que ordenen y faciliten la vida de los vecinos”, declaró.
“El movimiento nacional y popular necesita una dirección distinta, y no existe la referencia, no existe la conducción que convoque y que sintetice esas necesidades de transformación”, afirmó. Citó la teoría del “puño en el colchón” de Néstor Kirchner: “Un punto de acumulación es lo que está faltando en el movimiento nacional”.
Basso expresó preocupación “porque de eso depende la posibilidad de construir un futuro distinto”. Su generación, sostuvo, “comprende la necesidad de que ese proceso construya esa síntesis, tomando los aciertos de las generaciones pasadas pero también haciendo autocrítica de los errores”.
Se mostró confiado en una salida electoral: “El peronismo va a encontrar la manera de construir un triunfo sobre este gobierno. La tragedia que está viviendo la Argentina lo impone. Es una cuestión de tiempo hasta que emerja con claridad un candidato. Hasta ahora el único que está anunciando sus intenciones es (el gobernador de Buenos Aires) Axel Kicillof, y creo que es ese el punto de coincidencia y de síntesis que necesita el peronismo”. Agregó: “Lo importante no es tanto el nombre, sino cómo vamos a recomponer los ingresos de los argentinos, reconstruir el aparato productivo y consolidar un modelo de desarrollo que genere trabajo”.
Sobre su experiencia en el Concejo, explicó: “Lo primero que sucedió cuando asumí fue que le rompieron el candado y expulsaron al almacén Tres Ecologías en la costa del río. Tuve que acompañar a los trabajadores. Eso habla de que la economía social no está integrada a la gestión municipal”.
Criticó la falta de mantenimiento en los barrios: “En el Concejo se aprueban cientos de reclamos de reparación de vereda, bacheo, arbolado, basurales. Pero después no hay mecanismos para constatar que el municipio resuelva. Hay una dilación en la respuesta”. Cuestionó las prioridades: “Me da bronca que la política esté discutiendo la necesidad de un parque acuático cuando la mayoría de los vecinos necesita que le destapen la zanja, que desmalezen los espacios públicos, mejor recolección de residuos. Eso es grave, porque no estamos planteando la revolución, estamos planteando erradicar microbasurales”.
