Se cumplen 40 años del 22 de junio de 1986, fecha en la que Diego Maradona marcó dos goles ante Inglaterra en el Mundial de México, redefiniendo la celebración del Día del Futbolista en Argentina.
El Día del Futbolista Argentino se celebra cada 22 de junio desde hace 40 años, a partir de los dos goles de Diego Armando Maradona ante Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986. Anteriormente, la fecha conmemorativa era el 14 de mayo, en referencia al gol de Ernesto Grillo a Inglaterra en 1953.
El partido se disputó el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca de Ciudad de México, ante 114.000 espectadores. Maradona convirtió dos tantos: el primero, mediante un golpe con el puño, conocido como “la mano de Dios”; el segundo, tras una jugada en la que eludió a cinco jugadores rivales, incluido el arquero Peter Shilton, y que fue calificado como “el gol del siglo”.
El exfutbolista Jorge Valdano, presente en ese encuentro como integrante de la selección argentina dirigida por Carlos Bilardo, escribió en el diario El País: “Fui testigo. No tuve ninguna duda de que dios había utilizado su mano en el primer gol”. Y agregó: “Sencillamente, los pueblos no construyen sus mitos con criterios jurídicos. Los construyen con emociones”.
El contexto del partido incluyó la memoria de la guerra de Malvinas de 1982, aunque desde el ámbito futbolístico se buscó presentar el encuentro como un evento puramente deportivo.
En la actualidad, se disputa la vigésimo tercera edición de la Copa del Mundo, con sede en Estados Unidos, México y Canadá. El fútbol contemporáneo, según analistas, ha priorizado el consumo y la exposición mediática por sobre la creatividad en el juego. El periodista Juan Villoro describió a los futbolistas como “héroes numerados”.
Maradona y Lionel Messi, ambos argentinos, usan el número 10 y patean con la pierna izquierda. Messi, en la actual Copa del Mundo, lleva cinco goles y es el máximo goleador histórico de los mundiales con 17 tantos. En la segunda fecha del torneo, Argentina enfrentó a Austria en Dallas.
El exfutbolista Pablo Aimar declaró en 2017: “Sin pasión, en el fútbol no hay nada. Necesitamos ese amateurismo. No podés ir a hacer horario de oficina en un entrenamiento”.
