Un problema técnico en el Cementerio Municipal de Santa Fe generó la acumulación de más de 130 cuerpos debido a que los hornos de cremación no funcionaban.
Un problema técnico en el Cementerio Municipal de Santa Fe generó una acumulación de más de 130 cuerpos debido a que los hornos de cremación no funcionaban. Fuentes oficiales confirmaron que el servicio estuvo totalmente interrumpido durante varios días. Este jueves se confirmó que uno de los aparatos volvió a ponerse en marcha para normalizar la situación.
Según indicaron desde el municipio de la capital provincial, Litoral Gas rehabilitó el suministro para retomar progresivamente la actividad en la necrópolis. Previamente se llevaron a cabo trabajos técnicos y adecuaciones exigidas por la empresa para cumplir la normativa vigente en materia de seguridad.
La directora del establecimiento, Luz Balbastro, indicó que recientemente había 137 pedidos de cremación en espera. Luego aclaró que el número comenzó a bajar este último miércoles gracias a los traslados de los cuerpos hacia otros crematorios.
Dado el atraso, el cementerio comenzó a contactarse con las familias para reprogramar los turnos y ofrecerles acompañamiento en el proceso. La titular de la necrópolis comentó que la Municipalidad había planeado la instalación de un horno nuevo y la reparación integral de un segundo equipo. Mientras se ponía en marcha esta inversión, Litoral Gas detectó una falla en la válvula de seguridad de toda la planta y se suspendieron temporalmente los servicios.
La primera respuesta consistió en tratar de reparar la conexión con sus componentes originales. Después, las autoridades locales compraron una pieza nueva especialmente fabricada para redes de alta presión. Este cambio requirió nuevas obras para readecuar el edificio y generó una demora mayor para cumplir con los turnos solicitados.
Si bien uno de los hornos ya se encuentra nuevamente en funcionamiento, desde el municipio aclararon que las tareas continúan sobre los tres equipos restantes para cumplir con los nuevos requerimientos técnicos y recuperar la capacidad operativa total.
Dado que no había chances de disponer de los restos en la necrópolis local, la Municipalidad decidió implementar un plan de contingencia impulsado por el intendente Juan Pablo Poletti. A partir de esta decisión se organizaron traslados de féretros gratuitos hasta Rafaela, a unos 90 kilómetros de Santa Fe. La directora del cementerio explicó que la propuesta apunta a evitar nuevos gastos y problemas adicionales frente al fallecimiento de un ser querido. Esta opción seguirá disponible hasta que los cuatro equipos estén en servicio.
