Diego Martín Castillo y Verónica Lucía Churi fueron condenados por estafar a una adulta mayor en Venado Tuerto. Devolvieron los 9.000 dólares sustraídos y recibieron prisión condicional.
Dos personas fueron condenadas por estafar a una adulta mayor en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, y debieron devolver a la víctima el dinero que le habían sustraído. Se trata del coautor del ilícito, Diego Martín Castillo, de 39 años, y la partícipe primaria, Verónica Lucía Churi, de 29 años, ambos oriundos de la provincia de Neuquén y residentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La sentencia fue dispuesta por la jueza Mariana Vidal en un juicio abreviado realizado en los tribunales venadenses. El fiscal Damián Cassullo, a cargo de la investigación, precisó que “los condenados recibieron penas a prisión condicional y una serie de normas de conducta que incluyeron la obligación de depositar en una cuenta a nombre de la víctima los 9.000 dólares que ella les había dado engañada”. Agregó que “la mujer estafada ya recuperó el dinero, en tanto, Castillo y Churi debieron fijar domicilio en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se les impuso una prohibición de ingreso a Venado Tuerto por dos años”.
Según el fiscal, el viernes 27 de marzo de este año al mediodía, los condenados y otras personas de su entorno se dividieron tareas para estafar a una octogenaria venadense, actuando con la modalidad del “cuento del tío”. “Integrantes del grupo delictivo llamaron al teléfono fijo de la víctima y se hicieron pasar por empleados de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Ansés)”, indicó. “Convencieron a la adulta mayor de que los billetes de dólares estadounidenses que ella tenía en su poder debían ser reemplazados por otros para no perder su valor y le dijeron que un agente del organismo público pasaría a retirarlos por su casa”.
Momentos más tarde, Castillo fue hasta la vivienda de la víctima a bordo de un automóvil cuya titularidad está registrada a nombre de Churi. “El condenado se aprovechó de la confianza de la mujer estafada, quien le permitió pasar a su vivienda y le entregó 9.000 dólares en efectivo”, señaló Cassullo. Luego del ilícito, se realizaron allanamientos en el barrio porteño de Floresta, donde viven los condenados, y se secuestraron elementos de interés para la investigación, lo que comprometió su situación procesal.
Castillo reconoció su responsabilidad penal como coautor de estafa, mientras que Churi admitió haber sido partícipe principal del mismo delito. Junto con su abogada defensora, aceptaron los términos del juicio abreviado. La víctima fue informada sobre lo dispuesto y expresó su conformidad.
