A una semana de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, el gobierno interino de Delcy Rodríguez actualizó las cifras de víctimas. El director del Instituto Simón Bolívar, Carlos Luis Rivero, señaló que el bloqueo económico afecta la capacidad de respuesta y pidió el cese de las sanciones.
A una semana de los terremotos simultáneos de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala Richter, Venezuela continúa con las tareas de búsqueda de sobrevivientes entre los edificios derrumbados. El gobierno interino de Delcy Rodríguez informó este martes que las personas fallecidas ascienden a 1.943 y los heridos a 10.571. Los sismos se registraron el 24 de junio en la costa norte del país caribeño.
Carlos Luis Rivero, director del Instituto Simón Bolívar para la paz y solidaridad entre los pueblos, organismo dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano, declaró: «Venezuela tendría mejores posibilidades de resistir a esta catástrofe pero sigue bloqueada, incluso para la recepción de ayuda internacional de pueblos hermanos».
Rivero detalló que en la zona de La Guaira, a 30 kilómetros de Caracas, aproximadamente el 80% de las viviendas, comercios y supermercados colapsaron. Las segundas zonas más afectadas fueron Caracas y el estado Miranda, áreas de alta densidad poblacional. El funcionario indicó que las labores de rescate comenzaron de inmediato, con participación de vecinos, bomberos, Protección Civil, la Policía y el Ejército.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, reportó que se habilitaron 14 campamentos transitorios en el estado La Guaira y 55 entre Caracas y otros estados afectados. La plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela informó que 41.747 personas continúan desaparecidas.
Rivero explicó que se transita de la fase de rescate a la de traslado de afectados a refugios, donde se garantizarán alimentación, agua, higiene, educación y tratamiento psicológico. El funcionario recordó que la última catástrofe grave en La Guaira fue el deslave de 1999, que dejó cerca de 50.000 fallecidos, y afirmó que esa zona se recuperó totalmente.
En relación al bloqueo económico, Rivero sostuvo que el Congreso de Estados Unidos votó las sanciones en 2014, basadas en las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU), que impiden intercambios económicos o comerciales con Venezuela. El funcionario señaló que estas medidas afectan la capacidad de reconstrucción y atención médica, y que Estados Unidos mantiene una deuda por la compra de petróleo venezolano durante este año, cuyos pagos no llegaron al Banco Central de Venezuela.
Rivero agradeció la ayuda internacional de rescatistas de El Salvador, México, Estados Unidos, España, Alemania, así como de gobiernos africanos y asiáticos, pero afirmó que debido al bloqueo no pueden efectivizarse las donaciones. «Las instituciones venezolanas están consideradas de alto riesgo y susceptibles a que los entes que hagan transacciones con ellas puedan ser sometidos a sanciones», explicó.
El funcionario hizo un llamado a Naciones Unidas: «Que Naciones Unidas no se haga el sordo, el mudo y el ciego. Venezuela es un país soberano, está en condiciones de comerciar y de mantener relaciones económicas con cualquier nación del mundo. Que sea liberado de este bloqueo, que tanto daño nos ha hecho y que, en estas condiciones de catástrofe, las consecuencias pueden ser aún mayores».
