Argentina venció a Colombia en Kansas y avanzó a cuartos de final del Mundial. Hinchas de diversos países, incluidos santafesinos, compartieron experiencias sobre el partido y la organización del torneo.
Kansas, Estados Unidos. La selección argentina de fútbol venció a Colombia y avanzó a los cuartos de final del Mundial, según informó El Litoral. El partido se disputó en el estadio de Kansas, donde las puertas se abrieron cuatro horas antes del inicio, una excepción respecto a la norma de tres horas en otros partidos del torneo.
Hinchas argentinos y de otros países, como Guatemala, se congregaron con camisetas celestes y blancas, muchas con el número 10 de Lionel Messi o Diego Maradona. Un hincha guatemalteco declaró: “Messi es todo para nosotros. Guatemala ama a la Argentina y ama a Messi. Pero en mi caso, mi amor se comparte con Maradona. Por eso traigo la 10 de él. Y para que veas lo que es Maradona para mí, a mi hijo le puse Diego”.
También se registró la presencia de santafesinos. Sergio Winkelmann y Daniel Arditti, empresarios del sector de la construcción, comentaron sobre la infraestructura local. “Acá todo está bien, todo funciona. Las carreteras son impecables. Y lo que más nos llama la atención, es que arreglan el asfalto o lo construyen y a las pocas horas (o minutos) ya se puede circular. Y ni hablar de los estadios”, afirmaron. Winkelmann agregó: “Ojalá en el 15 de Abril podamos tener el 10 por ciento de lo que hemos visto en estos estadios”.
La reventa de entradas se mantuvo activa, con precios que oscilaron entre 40 y 75 dólares por estacionamiento, según la distancia al estadio. Un argentino residente en Estados Unidos relató: “Pagué 2.000 dólares, vine con mi familia, alquilé una casa y estoy solo en el estadio. En total, gastaré 4.000 dólares. Es mucho dinero, pero esto es único y se hace acá, en Estados Unidos, donde vivo”.
Otro hincha argentino, que vive en Estados Unidos, describió su reacción ante la remontada de Argentina en un partido anterior: “Cuando ví que Argentina perdía 2 a 0, apagué el televisor y la radio, dejé el celular y me fui a andar en auto por cualquier lado. Cuando volví y me enteré que lo habíamos dado vuelta, me puse a llorar como un chico”.
