La Fiscalía Regional de Rosario investiga el fallecimiento de Jerónimo Fernández Bobbio, ocurrido el 29 de julio de 2025 durante una cirugía en el Hospital Italiano. La causa se caratula como averiguación de causa de fallecimiento y una junta médica evaluará la historia clínica el 31 de agosto.
La familia de Jerónimo Fernández Bobbio, el joven de 18 años que falleció en Rosario durante una intervención quirúrgica por una fractura de clavícula sufrida al jugar al rugby, continúa a la espera de respuestas. Su madre, Soledad, expresó: «Un año de silencio, de duelo, de preguntas sin respuestas… no elegimos este camino pero sentimos que la verdad es necesaria. No para buscar venganza ni sembrar odio, sino para que nunca más otra familia tenga que pasar por esto».
El deportista, que se desempeñaba en el Club CRAI de Santa Fe, falleció el 29 de julio de 2025 en el Hospital Italiano de Rosario, donde había ingresado para una operación programada de fractura de clavícula derecha. El hecho es investigado por la fiscal Valeria Piazza Iglesias, de la Unidad de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos del Ministerio Público de la Acusación (MPA), bajo la carátula de averiguación de causa de fallecimiento. La investigación se inició de oficio tras una reunión entre la Fiscalía Regional y los familiares de la víctima.
Según la historia clínica, la lesión se produjo el 24 de junio de 2025 durante un partido entre el CRAI y el CRAR en la ciudad de Rafaela. Los estudios realizados (tomografía y resonancia) determinaron una luxación esternoclavicular posterior derecha, una patología de baja incidencia. El tratamiento inicial fue sintomático y ortopédico, con antiinflamatorios, inmovilización y reposo. Ante la falta de mejoría, se programó la cirugía en Rosario.
El 31 de agosto está previsto que una junta médica evalúe detalladamente la historia clínica de Jerónimo. Hasta el momento, se tomaron testimonios al personal médico y no médico del hospital y se secuestraron las historias clínicas.
En su momento, directivos del Hospital Italiano señalaron que «el cuadro era delicado» y que se requirió del «uso de un quirófano de alta complejidad y un equipo de especialistas». También indicaron que las expectativas estaban centradas en que el joven superara la intervención para iniciar una rehabilitación y volver a jugar.
