La Universidad Nacional de Rosario (UNR) dio inicio a la cuarta cohorte del programa Regresar, destinado a estudiantes de grado que interrumpieron sus estudios. En esta edición, más de 1.600 inscriptos buscarán completar sus carreras con el acompañamiento de tutorías personalizadas.
La Universidad Nacional de Rosario (UNR) realizó el acto de bienvenida a la cuarta cohorte del programa Regresar, impulsado por el Área Académica y de Aprendizaje junto a las doce facultades. El programa acompaña a estudiantes de grado que debieron interrumpir sus trayectorias universitarias y buscan finalizar sus estudios. En esta edición, se registraron más de 1.600 nuevos inscriptos, mientras que el programa ya supera los 250 graduados desde su creación.
El acto se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura. Durante el encuentro, las autoridades de la UNR y del equipo de coordinación del programa destacaron el valor individual y colectivo del retorno a las aulas.
El rector de la UNR, Franco Bartolacci, expresó: “Lo que sucede hoy aquí es tan relevante para ustedes, que vuelven para cerrar una etapa, como para la Universidad Nacional de Rosario. Este programa no existiría por más voluntad institucional que haya si no fuera por la valentía de ustedes de animarse a restar tiempo personal, laboral y familiar para cumplir este objetivo. En una institución pública tan grande y masiva, muchas veces se corre el riesgo de perder la capacidad de reconocer a cada persona y transformar al estudiante en un número de expediente o legajo. Por eso estamos trabajando para cambiar esa lógica: queremos transmitirles la enorme importancia que tiene su decisión y asumir el compromiso de acompañarlos de manera cercana y humana para que efectivamente puedan concretar su egreso”.
La secretaria del Área Académica y de Aprendizaje, Carina Gerlero, señaló: “Para nosotros, las convocatorias a Regresar tienen mucho de esto: invitar a que se animen y sientan que la universidad tiene las puertas abiertas para cada uno de ustedes. Pero también nos interpela como institución, a cada facultad, a cada área de gestión y a cada docente. Así como a ustedes los mueve el deseo de egresar, nosotros nos sentimos interpelados por garantizar ese derecho. Es un proceso que nos enriquece colectivamente”.
Las coordinadoras generales del programa, Camila Palacios y Paula Curetti, también se refirieron a los objetivos de la iniciativa. Palacios afirmó: “Promover la retención, acompañar el avance regular en los años superiores y elevar la tasa de graduación son los objetivos centrales con los que trabajamos día a día en el programa Regresar. Entendemos que todo este esfuerzo se sostiene sobre dos ejes fundamentales: garantizar el aprendizaje y hacer posible el egreso. Porque para nosotras, egresar también es un derecho, y la universidad pública debe garantizarlo”.
Curetti agregó: “Volver a habitar la universidad no es solo retomar los libros; es ejercer el derecho a una ciudadanía universitaria plena. Queremos que sepan que no están solos ni solas: la universidad los acompaña y los necesita. Volver, seguir y egresar también es transformar la universidad pública. Detrás de cada uno de los más de doscientos graduados que ya pasaron por este programa está el compromiso y el trabajo sostenido de todo este equipo”.
El programa está destinado a estudiantes de todas las carreras de grado que hayan abandonado sus estudios, especialmente a quienes interrumpieron su cursado hace más de tres años y a quienes les reste hasta un 30% de la carrera o la realización del trabajo final, tesis o tesina. Regresar implementa un sistema de tutorías personalizadas integradas por docentes, adscriptos, graduados y estudiantes avanzados. Este equipo acompaña cada trayecto, articulando acciones entre el Área Académica central, las Secretarías Académicas y Estudiantiles, y las Direcciones de Alumnado de cada unidad académica.
Según los formularios de inscripción, las motivaciones principales de los inscriptos son: cerrar una etapa pendiente, cumplir un sueño personal, demostrarse a sí mismos que pueden lograrlo, el impacto familiar de obtener un título universitario (en muchos casos, el primero de la familia) y el crecimiento profesional.
