La película ‘Lu y Pau’, dirigida por Nicanor Loreti, se estrena en salas de todo el país. La obra, que combina la buddy movie con la comedia de enredos, tuvo su estreno mundial en el Bafici y pasó por el Festival de Cine de Rosario.
La película argentina «Lu y Pau», dirigida por Nicanor Loreti, llega a los cines. El largometraje, protagonizado por Lorena Vega y Jazmín Stuart, se inscribe en el género de la buddy movie y la comedia de enredos, con una estética que incorpora elementos del western criollo. La historia transcurre en Misiones y sigue a dos mujeres, Lu y Pau, que intentan cumplir una misión para ayudar a Jessi, hermana de una y amiga de la otra, quien está embarazada y próxima a ser encarcelada por diez años.
La película tuvo su estreno mundial en el Bafici y luego se proyectó en el Festival de Cine de Rosario, con una función especial en el cine Lumière que agotó las entradas. En el marco de ese evento, Stuart ofreció la charla «Actuar y dirigir. Dos caminos, una misma búsqueda».
Antes del estreno en salas, Stuart dialogó con La Capital sobre el proceso de la película, su vínculo con Vega y la vigencia de «Los paranoicos», uno de los clásicos del cine independiente argentino.
Experiencia en el Festival de Cine de Rosario
Stuart afirmó: «La verdad que fue hermoso. Yo nunca había ido al Festival de Cine de Rosario y para mí fue una experiencia muy linda. Pude dar una charla ahí también hablando un poco sobre el trabajo dirigir y actuar, y la función de ‘Lu y Pau’ estaba repleta, se agotó. Había llegado gente de lejos, desde otras partes de Santa Fe, para llegar a Rosario y ver la peli, así que fue un placer ver esa sala llena. Fue como todo un evento».
Rodaje en Misiones y contexto de producción
El rodaje se realizó a fines de 2023, antes del cambio de gobierno y el desfinanciamiento del Incaa. Stuart declaró: «Imaginábamos lo que se venía y en función de eso fue que, a pesar de que tal vez no teníamos la estructura de producción ideal que la película necesitaba, estuvimos todos de acuerdo en llevar adelante el rodaje. Para mí además fue cumplir con un compromiso que ya venía alimentando con Nicanor, porque ya había leído el guion hacía mucho tiempo y le había dicho que me interesaba hacerla. Entonces cuando me dijo ‘es ahora o nunca’, yo le dije ‘es ahora, vamos’. Después se definió que se sumaba Lore y eso me dio mucha felicidad. Fue todo una aventura, porque además filmamos en Misiones, en un pueblo que se llama Puerto Esperanza, que es muy encantador porque está prácticamente en el medio de la selva. Mucha gente del equipo era de ahí, entonces fue una aventura muy linda, se armó un clima de trabajo muy lindo, muy especial. A pesar de las adversidades de filmar un poco así a las apuradas, la verdad que fue una situación muy placentera».
La experiencia de filmar en el interior del país
Stuart destacó el valor de filmar fuera de Buenos Aires: «A mí me encanta viajar y filmar en otros lados que no sean Buenos Aires y conocer equipos de otros lados. Lo he hecho en Córdoba, lo hice en Rosario, y me encanta, me da mucha felicidad. Nos encontramos con un equipo también muy capacitado y muy amoroso, así que fue muy memorable la experiencia. Además, el calor que hacía en diciembre en Misiones. Es como estar adentro de un sauna todo el día, y eso se nota en la película y creo que le da a los personajes un plus de desesperación. Hay algo de una incomodidad siempre latente que creo que para los personajes está buenísima».
El estilo de Nicanor Loreti
Sobre la capacidad del director para adaptar géneros a la idiosincrasia argentina, Stuart sostuvo: «Absolutamente. Y todos los personajes están en esa, porque tenés el novio policía, la madre dealer, pero todo como recontra argent. Y sí, Nicanor sabe construir muy bien esos universos. Eso está bueno porque de inmediato te ayuda a entrar en el tono. El personaje se sitúa muy fácilmente en las pelis de Nicanor. Ya cuando habíamos hecho ‘Nafta Súper’, que me convocó para hacer de La Mishi, que era esta especie de Gatúbela del conurbano, enseguida entré en ese mundo de superhéroes recontra humanizados en un entorno como ese. Establece códigos con mucha destreza».
El trabajo actoral con Lorena Vega
Stuart explicó cómo construyeron el tono de la película: «Sí, yo creo que eso se armó re bien. Hay algo en la naturaleza de Lore versus la mía que ayuda un montón. Lore tiene una templanza que yo de por sí no tanto. Cuando nos dimos cuenta de que el humor podía desprenderse de esas diferencias fuimos a full por ese lado. Hay algo del hartazgo del personaje de Lore conmigo revoloteando alrededor, cometiendo una torpeza tras otra. Hay algo de esa dinámica que genera mucha gracia. Nunca habíamos laburado juntas y fue un hallazgo para las dos. A mí me genera mucha admiración su laburo y ella siempre es muy generosa conmigo, con lo que ve de mi trabajo en las distintas áreas. Siento que hay un respeto mutuo que es muy lindo. Y también compartimos mucha convivencia en el rodaje, porque fuimos tres semanas a filmar a Misiones y éramos vecinas de departamento, entonces estábamos todo el día juntas de acá para allá, así que nos hicimos muy amigas».
La exhibición del cine argentino
Sobre el desafío de estrenar en salas, Stuart comentó: «El cine argentino se sigue haciendo y yo creo que se va a seguir haciendo como sea. Si hay que hacerlo filmando con celulares lo vamos a seguir haciendo. Pero es cierto que es difícil seguir llevando las películas al circuito de exhibición de las salas, convocar al público a que vaya a ver cine argentino a ese circuito. Y es cada vez un poquito más desafiante porque las salas de cine hoy priorizan mucho otro tipo de lanzamiento más internacional y más comercial. Y por otro lado, la gente tiene que elegir dónde invierte su dinero. Entonces si va al cine, a lo mejor ve que hay una peli argentina y dice ‘bueno, la vemos después en plataforma’ y elige ir a ver otra cosa. Pero me parece que la experiencia de ir a ver cine argentino, con actores argentinos, hablando con acento argentino, compartir esa experiencia en comunión con otras personas, contagiarte de la risa de los otros, sigue siendo algo increíble. En el Bafici nos encontramos con Lore viendo la película a la par del público como si la descubriéramos por primera vez. De golpe se armaron unas oleadas de carcajadas y nosotras mismas nos terminamos riendo sin parar. Eso no te pasa en el living de tu casa viendo una plataforma, eso te pasa en el cine y es una experiencia hermosa, así que ojalá que mucha gente pueda disfrutarla en las salas».
La vigencia de «Los paranoicos»
Consultada sobre el aniversario de «Los paranoicos», Stuart expresó: «Yo amo la película y para mí es razón suficiente para entender el fenómeno, pero a veces me parece increíble. El otro día me llegó un mensaje de un pibe por Instagram diciéndome ‘Anoche vi «Los paranoicos» por primera vez y te amo’. Me pareció divino, me dio curiosidad y vi en su perfil que tenía quince años. Me parece hermoso que haya gente de 15 años que siga descubriendo esta película y se siga copando con los personajes. Creo que el personaje de Gauna genera mucha identificación, sus ganas de abrirse camino, de hacer sus películas pero a la vez ver que el resto hace cosas más grandes, entonces meterse cada vez más para adentro. Hay algo de esa neurosis que es muy genuina y creo que hace que el personaje de Gauna sea inmortal. El público se renueva y se identifica con esa premisa, es fuertísimo».
La sorpresa en la profesión
Stuart reflexionó sobre su trayectoria: «Un montón de cosas, porque también a medida que voy envejeciendo, mi sensibilidad va cambiando. Cuando sos joven y empezás a laburar y te empiezan a conocer por tu trabajo, hay algo como de la mirada externa que pesa mucho, pero después cuando van pasando los años como que apagás un poco ese altavoz y empezás a escucharte más desde adentro. Ahí aparece una manera de concebir el arte, también de consumir y de apreciar el arte, que es mucho más personal. Hay algo que nunca me deja de sorprender y sobre todo me fascina mucho el proceso de construir un lenguaje, el proceso de construir una narrativa. El trabajo de los actores me sigue fascinando como el primer día. Cuando yo estoy dirigiendo y veo lo que despliegan los actores, más sabiendo cómo se siente eso en el cuerpo, hay una suerte de magia. Yo siento que para mí es una escuela eterna porque cuando actúo estoy aprendiendo un montón de los directores y cuando dirijo estoy aprendiendo mucho de los actores. Hay algo que no se termina nunca, nunca termino de sentir curiosidad y de fascinarme. Siento que es algo que voy a explorar toda la vida de la manera que sea».
