Un informe del diputado provincial Joaquín Blanco y el equipo económico de La Usina Social estima que los Juegos Suramericanos 2026 generarán un impacto económico de $137.000 millones en Rosario, equivalente al 0,8% de lo facturado por el sector privado en 2025, con una demanda potencial de 16.550 puestos de trabajo.
Un informe elaborado por el diputado provincial Joaquín Blanco junto al equipo económico de La Usina Social proyecta un impacto económico de más de 137 mil millones de pesos en Rosario por los Juegos Suramericanos 2026. La cifra equivale al 0,8% de todo lo facturado por el sector privado rosarino durante 2025.
El estudio indica que los Juegos implicarán una demanda potencial de 16.550 puestos de trabajo, lo que representa el 2,5% del total de personas ocupadas en el Gran Rosario durante el primer trimestre de 2026.
El principal componente del impacto económico corresponde a las obras de infraestructura deportiva, entre ellas el Centro Acuático Provincial, el Invencible Arena Rosario, el Microestadio Parque Independencia, la Cubierta de Básquet 3×3, la Villa Deportiva Rosario y obras en clubes de la ciudad. Según el informe, esa inversión genera un aumento del Valor Bruto de Producción de $122.690,6 millones entre el sector de la Construcción y sus proveedores, equivalente al 10,3% de todo lo facturado por el sector construcción en Rosario durante 2025, con un potencial impacto directo de 14.818 empleos.
El informe también releva el efecto de los gastos de alimentación y alojamiento de delegaciones, equipos técnicos, jueces y organización, a partir de licitaciones municipales por $2.997 millones (alimentación) y $4.500 millones (alojamiento en hoteles de 3 estrellas o superior). Ese gasto generará un aumento del Valor Bruto de Producción de $15.167,1 millones entre ambos sectores y sus proveedores —un 1,6% de lo facturado por gastronomía y alojamiento en Rosario en 2025—, con una demanda potencial de 1.732 empleos (700 en gastronomía y 1.032 en alojamiento).
«Estos juegos no son solo un evento deportivo, son una inyección económica real para Rosario y demuestra que, cuando el estado en todos sus niveles se compromete, los resultados pueden ser virtuosos y quien se beneficia es la sociedad. Ese es el modelo que queremos y defendemos», expresó Blanco, miembro del Comité Organizador de los Juegos.
«Estos números muestran que los Juegos Suramericanos son mucho más que un evento deportivo: representan una inversión que moviliza la economía de Rosario, genera actividad y empleo y fortalece sectores estratégicos como la construcción, la gastronomía y el alojamiento», agregó.
«Cada obra que se construye para los Juegos deja capacidad instalada permanente para la ciudad, además del movimiento económico inmediato en la construcción y en toda su cadena de proveedores, generando mayor inversión y empleo», señaló Blanco.
«Todo lo que se generó para estos Juegos incrementa la capacidad de Rosario para albergar futuros eventos deportivos, artísticos y culturales, y además queda la oferta de viviendas derivada de la construcción de la Villa Suramericana. Ahora el verdadero desafío es aprovechar ese legado y convertirlo en más actividad económica para la ciudad», finalizó.
