Alumnos de 4to año B de la modalidad Informática investigan la acumulación de residuos en Santiago de Chile entre Salta y Pasaje Liniers, elaboraron un folleto y un video, y prevén una volanteada en comercios y viviendas cercanas.
Los estudiantes de la Escuela de Educación Técnica N° 601 “Leandro N. Alem” de Santa Fe llevan adelante un proyecto en la materia Formación Ética y Ciudadana sobre el microbasural que se forma a pocos metros de la institución, ubicada en Santiago de Chile 2229, entre Salta y Pasaje Liniers.
La profesora María Gabriela del Agua explicó a El Litoral que la propuesta surgió en el aula y que la consigna contemplaba que los propios estudiantes eligieran una problemática y definieran qué acciones desarrollar. “Cuando se dio la posibilidad de elegir la temática, una de las alumnas enseguida pensó en ese microbasural que está a metros de la escuela”, relató.
Los alumnos de 4to año B, modalidad Informática, investigaron la situación y elaboraron un folleto en el que explican qué es un microbasural, sus consecuencias —como contaminación, enfermedades y malos olores—, recomendaciones sobre la correcta disposición final de los residuos e información sobre recolección municipal y Eco Puntos. También registraron el lugar con fotografías y produjeron un video. La edición del material audiovisual estuvo a cargo de uno de los alumnos.
“La idea del folleto era que ellos pudieran sistematizar la información que habíamos estado investigando y también que tuviéramos un material que pudiera servir en caso de que pudiéramos hacer alguna volanteada o dar a conocer esa problemática a la comunidad”, sostuvo Del Agua. Y agregó: “Para mí era súper importante que se escuchara la voz de ellos, que ellos participaran también poniendo su voz”.
El video comenzó a circular la semana pasada y forma parte de una primera etapa del proyecto. La próxima acción prevista es una volanteada en comercios y viviendas cercanas, en la que los estudiantes llevarán los folletos y conversarán con vecinos. Además, prepararon una encuesta para consultar qué piensan sobre el problema, qué alternativas proponen y si estarían dispuestos a sumarse a iniciativas vinculadas con el cuidado del entorno.
La docente indicó que tiene registros de basura tirada en el lugar desde el año pasado, aunque la situación se agravó durante este año. El microbasural se encuentra sobre Santiago de Chile, antes de llegar a Salta, en una zona con terrenos descampados. Frente al lugar hay un plan de viviendas nacional que quedó inconcluso y, según Del Agua, actualmente algunas de esas construcciones comenzaron a ser ocupadas. En las inmediaciones también hay un terreno utilizado por una institución del Ejército para pastoreo de caballos.
“Es una zona bastante descampada y no está bien iluminada porque no vive nadie y no hay cestos, salvo el de la escuela, y se fue generando esta situación de que se empezó a acumular basura”, describió. La escuela tiene actividad durante buena parte del día: además de la secundaria técnica, funciona allí una escuela de formación profesional que extiende las actividades hasta las 22 horas. En la zona, a escasas cuadras, también están el Hospital de Niños y las torres de La Florida.
La institución realizó reclamos ante la situación y las dificultades que causa para la comunidad escolar. “La Municipalidad viene, junta la basura con una máquina y cuando junta la basura empezó como a cavar ese sector. Entonces ahora no solamente hay basura, sino que también se está acumulando agua estancada”, relató. Y amplió: “Cuando llueve eso se llena de agua y es un foco totalmente infeccioso, no solo para la escuela, sino para todos los que pasen por ahí”.
Para la docente, el objetivo del proyecto no es solamente reclamar que se retire la basura. La idea es que el problema pueda abordarse de manera integral y con la participación de los vecinos y de distintas instituciones. Entre las alternativas que enumeró figuran la instalación de una cámara de vigilancia, un container o un cartel, la colocación de un Eco Punto para depositar materiales reciclados o la refuncionalización del lugar.
“La idea es que los alumnos también comprendan que solos es muy difícil cambiar algo, pero que si sumamos voluntades y todos hacemos un poquito, realmente se puede mejorar el entorno en el cual nosotros vivimos”, sostuvo Del Agua. La propuesta incluye un objetivo pedagógico: que los estudiantes comprendan que la participación ciudadana puede comenzar con un problema concreto del lugar donde viven y estudian.
“Creo que realmente el objetivo es que ellos puedan comprometerse con cuestiones que tengan que ver con la realidad, con las problemáticas que a ellos también los interpelan. Y también que no sientan que todo lo que está mal no se puede cambiar, que tenemos que conformarnos con lo que hay y nada más, que no participemos porque al final es todo lo mismo y para qué vamos a hacer algo”, planteó. Y resumió: “Ser conscientes de nuestras responsabilidades como ciudadanos, pero también, de cuándo podemos transformar algo, mejorar algo para nuestra sociedad, poner nuestro granito de arena”.
