La deportista fue apartada de la representación argentina en los Juegos Panamericanos tras un mensaje en Instagram en el que afirmó que los judíos «no son bienvenidos». En un comunicado, reconoció el carácter discriminatorio de sus palabras.
La jugadora de pádel Florencia Guerra Sodero se disculpó a través de sus redes sociales por un mensaje antisemita que publicó en Instagram, en el cual afirmaba que los judíos «no eran bienvenidos». La deportista fue desafectada de la representación argentina en los Juegos Panamericanos a raíz de la polémica.
«Lamento profundamente el daño, el dolor y la indignación generados. Asumo la total responsabilidad por mis actos», escribió Guerra Sodero en sus redes.
El episodio se originó horas antes, cuando la jugadora anunció en una historia de Instagram que representaría al país en los Panamericanos de la disciplina. En esa publicación, invitó a sus seguidores a votar en una encuesta para elegir la camiseta que usaría en el torneo.
En la interacción, pidió el voto de «amigos, conocidos, familia, peronistas, radicales, libertarios, hinchas de Belgrano, ricos, pobres, clase media», ya que no había «ningún tipo de distinción». Sin embargo, al final agregó: «excepto judíos: ustedes no son bienvenidos».
Esa frase se viralizó y generó repudio por considerarla antisemita, lo que llevó a la Asociación de Pádel Argentino (APA) a apartarla de la representación nacional.
En su pedido de disculpas, la deportista reconoció: «Realicé un acto abiertamente discriminatorio al señalar de forma explícita que las personas de la comunidad judía no eran bienvenidas en dicha elección».
Guerra Sodero también afirmó: «Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores que respeto».
En ese sentido, la jugadora sostuvo que la «dignidad e integración» son los valores «que deben guiar a cualquier persona que represente al país. No existen excusas ni justificativos para mis palabras».
Respecto de las posibles consecuencias, anticipó que se pone «a entera disposición de la DAIA y de las demás autoridades de la comunidad judía para llevar a cabo las tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización que determinen».
Por último, la deportista cordobesa expresó: «Asumo el compromiso de reparar activamente mi conducta y educarme en la lucha contra todo tipo de discriminación».
