La firma santotomesina, con más de 30 años de trayectoria, desarrolla coadyuvantes, biopesticidas y soluciones para el manejo de plagas. Apunta a Europa, Norte de África, Sudeste Asiático, Japón y Corea.
La empresa QUIMADH, radicada en Santo Tomé, Santa Fe, desarrolla desde hace más de tres décadas tecnologías aplicadas al agro. Su cartera incluye coadyuvantes, acondicionadores de agua y productos para el manejo de plagas y enfermedades, además de alternativas de origen natural. Entre sus productos se encuentran TS Active, Locker, Palmaline, Stopper, Cropally y Acariout.
La compañía mantiene desde hace más de 15 años una relación de trabajo con el INTEC-CONICET-UNL, que actualmente se traduce en el desarrollo de biopesticidas de origen vegetal. En el marco de ese vínculo, lleva adelante un proyecto orientado a la creación de biofungicidas a partir de metabolitos secundarios vegetales, con formulaciones para tratamiento de semillas y aplicaciones foliares.
QUIMADH cuenta con presencia comercial en más de 20 países. «Hoy tenemos presencia en Sudamérica, Centroamérica y Norteamérica, y continuamos avanzando en la apertura y desarrollo de nuevos mercados en distintos países de Latinoamérica», explicó el ingeniero Exequiel Crespi.
El próximo objetivo de la empresa es el mercado europeo. «Principalmente apuntamos al mercado europeo, que hoy es el mercado de mayor valor agregado y donde nosotros tenemos los cañones apuntados por el tipo de producto, por la presión regulatoria que existe en Europa y por el tipo de cultivos que se producen allí», señaló Crespi. La compañía también trabaja sobre oportunidades en Norte de África, el Sudeste Asiático y países como Japón y Corea.
La planificación de QUIMADH contempla consolidar su presencia internacional y contar con al menos un mercado abierto por continente, a partir de una nueva paleta de productos biológicos.
Respecto de la producción desde Santa Fe, el ingeniero Nicolás Imhoff afirmó: «Trabajar desde Argentina y desde Santo Tomé representa un desafío, pero también nos brinda grandes ventajas. Estamos insertos en un ecosistema con capacidades de desarrollo, conocimiento y experiencia vinculadas al agro». Y agregó: «Si bien las características del agro local no son exactamente las mismas que encontramos en los mercados internacionales a los que apuntamos, Santa Fe es un importante polo de desarrollo, conocimiento y tecnología aplicada al sector».
«Nosotros creemos que hacerlo desde nuestro lugar y con nuestra gente nos otorga una gran satisfacción. Producirlo como empresa familiar, porque somos una pyme familiar, vale el doble», concluyó Imhoff.
