El Ejecutivo de Pedro Sánchez anunció un plan para paralizar los desalojos en España hasta 2030, luego de las protestas masivas tras el desalojo de una jubilada madrileña de 87 años. Miles de personas acamparon en la Puerta del Sol.
El gobierno español de Pedro Sánchez anunció este martes un plan para la paralización de los desalojos en España hasta 2030. El anuncio se produjo en medio de protestas masivas tras el desalojo de una jubilada madrileña de 87 años, que derivó en movilizaciones.
Miles de personas acampaban en la Puerta del Sol en reclamo de respuestas, según informaron medios internacionales.
La ministra de Sanidad, Mónica García, comunicó la medida mediante un posteo en X. La funcionaria señaló que se resolvió proponer la renovación automática de los contratos de alquiler para tratar de frenar la crisis de la vivienda.
El «decreto Maricarmen» es un paquete de medidas sobre la vivienda exigido por el Sindicato de Inquilinas y varias plataformas sociales en España, en el marco de las protestas y acampadas, como la de la Puerta del Sol. El detonante fue el desalojo de Maricarmen Abascal, una anciana que fue desalojada de un piso en Madrid tras vivir de alquiler durante 70 años.
Grave crisis de vivienda
España, al igual que otros países europeos, atraviesa una crisis de vivienda. Los precios de los inmuebles se disparan y los alquileres suben más rápido que el aumento de los salarios reales debido al lento ritmo de construcción de viviendas, que no alcanza para satisfacer la demanda.
La ola de movilizaciones por la vivienda y contra los desalojos comenzó el sábado pasado con una marcha en Madrid y la instalación de un campamento de protesta en la Puerta del Sol. Continuó el domingo con la confluencia de la huelga educativa y se extendió este lunes a Barcelona.
Los manifestantes reclamaron que el Estado intervenga en el mercado inmobiliario, especialmente para frenar la suba de los alquileres y los desalojos.
«Ni una Maricarmen más. Señalemos a los culpables», dice uno de los pasacalles montado por el Sindicato de Inquilinos, el colectivo que lidera las protestas.
Los manifestantes eran cerca de mil durante la noche del sábado. La mayoría eran jóvenes, los más afectados por los altos precios de alquileres que suben sin parar desde hace años.
«Maricarmen es la gota que colmó el vaso, pero es un tema que va más allá de la vivienda. Los políticos no nos escuchan», aseguró una de las jóvenes del Sindicato de Inquilinos que habló en una conferencia de prensa improvisada ante los periodistas este domingo.
Día clave
El plan de este colectivo era resistir hasta este martes, cuando el gobierno llevará al Consejo de Ministros el decreto Maricarmen, un paquete de medidas sobre el mercado inmobiliario que el socialismo está negociando con sus aliados.
El Sindicato de Inquilinos reclama que se incluyan contratos de alquiler por tiempo indefinido y con precios congelados. También, modificaciones en la ley que regula los alquileres temporales y por habitaciones.
Otra de las demandas es la implementación de medidas para evitar otro caso como el de Maricarmen Abascal, que permanece hospitalizada y sin hogar.
La carpa principal
El cuartel general de los manifestantes es una carpa naranja montada frente al despacho de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, otra de las apuntadas por los manifestantes. Es que si bien el gobierno nacional es el responsable de las políticas de vivienda en España, su aplicación queda en manos de cada distrito.
Tanto Sánchez como Díaz Ayuso ya tomaron nota de este nuevo colectivo que cuenta con la aprobación generalizada de la sociedad, preocupada por el impacto sobre el nivel de vida de los jóvenes.
