El 25 de septiembre, representantes de las prestatarias del transporte público ingresaron un expediente en la Municipalidad de Santa Fe en el que pidieron una actualización tarifaria «urgente» y una reestructuración de la asistencia financiera. El secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, Sebastián Mastropaolo, afirmó que la tarifa plana «está al límite» y que el pedido «está siendo evaluado».
El 25 de septiembre, referentes de las empresas prestatarias del sistema de transporte público de pasajeros por colectivos ingresaron en la Municipalidad un expediente (N° DE-1484-02157853-9) en el que solicitaron una actualización tarifaria «urgente» y una reestructuración de la asistencia financiera.
Las empresas Autobuses Santa Fe, Ersa Urbano SA y Empresa Recreo SRL presentaron el pedido formal. En el documento, indicaron que la variación de costos entre abril y septiembre fue del 11,15%, evolución que ubicaron «incluso por debajo de la inflación registrada en mismo periodo». Asimismo, señalaron que la caída en la cantidad de pasajeros «se profundizó a partir de julio de 2026», lo que implica distribuir el costo del sistema sobre una base de usuarios menor.
Según los empresarios, el valor que equilibra los costos del sistema, de mantenerse el nivel de subsidios y pasajeros registrado, «ubicaría la tarifa plana en los $2.665,89». Respecto del último estudio de costos de abril, registraron una variación del 15% ($2.665 versus $2.309).
En diálogo con la prensa, el secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, Sebastián Mastropaolo, afirmó que este mes «se duplicó el aporte para que los empresarios puedan pagar los sueldos». Los aportes municipales al sistema son de $300 millones mensuales, según el funcionario.
Mastropaolo mencionó como factores condicionantes las paritarias con los choferes y los insumos, y sostuvo: «Tenemos una reunión pendiente con el intendente (Juan Pablo Poletti). Las variables de costos están contenidas; pero Nación sigue sin aportar lo que recauda por el Impuesto a los Combustibles en Santa Fe».
El funcionario también declaró: «El usuario está al límite. Lo sabemos y tenemos claro que hay que cuidar el bolsillo del santafesino con respecto a cada aumento. Esto también lo hemos discutido con los empresarios. La tarifa está hoy en una situación realmente límite». Y agregó que el pedido empresario «está siendo evaluado» por los técnicos municipales y el Órgano de Transporte.
En el expediente, los empresarios plantearon que la actualización tarifaria debe ser acompañada por «una discusión más amplia sobre el esquema de financiamiento del sistema de transporte público». Indicaron que la problemática «no puede ser analizada únicamente desde la actualización de la tarifa».
Los prestatarios propusieron tres puntos: una mayor participación del municipio en términos de asistencia financiera, con lo cual «se reduciría la presión sobre el valor abonado directamente por los pasajeros»; revisar el mecanismo de reconocimiento económico del Boleto Educativo Gratuito (BEG) y el financiamiento de las franquicias y gratuidades; y «la preservación de la tarifa abonada por el pasajero», dado que quienes abonan la tarifa plana representan cerca del 20% del total de viajes del sistema.
Desde mayo, en la ciudad de Santa Fe el boleto frecuente pasó de $1.720 a $1.900 para usuarios que registran su tarjeta SUBE en una Terminal Automática SUBE (TAS). Quienes no registran la tarjeta o abonan con QR pagan la tarifa plena, que es de $2.111,11.
En Rosario se autorizó recientemente un incremento en la tarifa básica de colectivos urbanos: pasó de $1.720 a $2.150 (25% de incremento), con lo que igualó los valores tarifarios de Córdoba capital.
La crisis del transporte en Santa Fe y otras jurisdicciones del interior del país se registra tras la eliminación del Fondo Compensador del Transporte (subsidios del gobierno nacional), a lo que se suman paritarias, subas del combustible y la caída nominal de usuarios.
