La adaptación del videojuego de Capcom se estrenó el 23 de diciembre de 1994 y recaudó cien millones de dólares con un presupuesto de 35 millones, pese a los problemas durante la filmación.
La película Street Fighter: la última batalla se estrenó en los cines de Estados Unidos el 23 de diciembre de 1994. Dirigida por Steven E. de Souza, la producción tuvo un presupuesto de 35 millones de dólares y recaudó cien millones a nivel mundial, según datos difundidos por la productora Capcom.
El videojuego Street Fighter 2: The World Warrior, lanzado en 1991, fue la base para el largometraje. Capcom convocó a De Souza, guionista de Duro de matar y 48 horas, para escribir y dirigir la adaptación. El director propuso una trama con elementos de Star Wars, James Bond y G.I. Joe, pero la empresa exigió incluir a los 16 personajes originales del juego. Finalmente, la historia se centró en Guile y su lucha contra Bison.
Para el papel de Guile se eligió a Jean-Claude Van Damme, quien cobró ocho millones de dólares. Raúl Juliá interpretó a Bison; aceptó el rol porque sus hijos eran fanáticos del videojuego. El elenco se completó con Damian Chapa (Ken), Byron Mann (Ryu), Ming-Na Wen (Chun Li) y Kylie Minogue (Cammy).
La filmación se realizó en Tailandia, país que ofrecía beneficios impositivos. Las altas temperaturas y la humedad demoraron el rodaje. Según declaraciones posteriores de Van Damme, el actor gastaba cerca de diez mil dólares semanales en cocaína durante ese período. Su comportamiento irregular afectó el cronograma: llegaba tarde, se mostraba irascible y mantenía un romance con Minogue, con quien solía ausentarse del set. La producción contrató a un asistente para controlarlo, pero este terminó participando de sus salidas nocturnas.
Raúl Juliá, por su parte, atravesaba una enfermedad terminal que no era de conocimiento público. Se fatigaba con facilidad y había perdido peso, aunque su relación con el equipo era buena. El actor murió poco antes del estreno y no llegó a ver la película terminada.
La crítica especializada recibió negativamente el filme. Sin embargo, la recaudación superó las expectativas. Capcom informó que la película continúa generando ingresos por streaming y ventas domésticas. En 2009 se estrenó Street Fighter: la leyenda, con una propuesta para que Van Damme repitiera su papel, que el actor rechazó.
