La Justicia Federal de Rosario dictó prisión preventiva para un hombre de 30 años, acusado de captar mujeres jóvenes a través de redes sociales, filmar encuentros sexuales y comercializar el material en internet, engañándolas sobre la distribución del contenido.
Un hombre de 30 años, identificado con las iniciales GGN, fue imputado y quedó en prisión preventiva por orden de la Justicia Federal de Rosario. Está acusado de desarrollar un sistema de explotación sexual mediante plataformas digitales, donde captaba mujeres jóvenes, filmaba encuentros sexuales y comercializaba el material.
La investigación, a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Fiscalía Federal de Rosario con colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), comenzó a partir de una denuncia anónima a la línea 145 en marzo de 2025. Se advirtió que el imputado ofrecía dinero a mujeres, mayormente de entre 18 y 20 años y sin experiencia laboral, para grabar videos con la falsa promesa de que el material solo se difundiría en el extranjero.
Según las fuentes judiciales, GGN reclutaba a las víctimas a través de perfiles en Instagram como «Argentina Casting», coordinaba encuentros en hoteles o departamentos temporarios en distintas provincias, y luego editaba y subía los videos a plataformas de alcance global para su comercialización. La investigación técnica logró vincular los perfiles y las direcciones IP utilizadas con el acusado.
El hombre había sido imputado inicialmente en julio pasado por los casos de tres víctimas y quedó en libertad bajo una caución. Sin embargo, la pesquisa continuó y se detectó que habría seguido operando con nuevos perfiles, identificándose a otras cinco mujeres afectadas. Ante estos nuevos hechos, los fiscales solicitaron y obtuvieron su detención el 25 de marzo y la prisión preventiva por 90 días.
GGN fue formalmente imputado por ocho hechos de «trata de personas con fines de explotación», agravados por la cantidad de víctimas, el abuso de situación de vulnerabilidad y el engaño. Este delito prevé penas de entre 8 y 12 años de prisión. También se lo investiga por un hecho de promoción y facilitación de la prostitución ajena.
Las víctimas declararon en Cámara Gesell que, al viralizarse los videos en diversas plataformas accesibles en Argentina, sufrieron situaciones de angustia y problemas de salud psicológica, especialmente cuando el material fue visto por personas de su entorno.
