Elías Verón, Lucas Ramos y Lisandro Duarte fueron titulares en el partido ante Tigre, mientras que Marcelo Cabrera y Leonardo Ríos ingresaron desde el banco. Todos cumplieron con creces en su estreno en la primera del Canalla.
La realidad futbolística de Central puso a Jorge Almirón en una situación especial, frente a la decisión de apostar por un equipo alternativo ante Tigre (el martes jugarán frente a Libertad de Paraguay por la cuarta fecha del Grupo H de la Copa Libertadores) y en el medio, una andanada de debuts de chicos de divisiones inferiores. Fueron tres desde el arranque y dos ingresando desde el banco. Lo saliente es que ninguno de ellos quedó en deuda. Todos se fueron con un aprobado.
El lateral derecho Elías Verón (18 años), el volante central Lucas Ramos (20) y el extremo Lisandro Duarte (18) fueron los que saltaron desde el inicio. El volante ofensivo Marcelo Cabrera (19) y el lateral izquierdo Leonardo Ríos (19) lo hicieron ya con el partido en marcha. Todo eso hizo que la cara del Canalla fuera diametralmente opuesta a lo que sucede habitualmente, con muchas caras nuevas que, posiblemente, los hinchas comiencen a verlas con mayor asiduidad en el futuro.
Verón hizo un buen partido. Sin estridencias ni complicarse, siempre buscó la más sencilla. Jugó de menos a más. Se destacó por unas cuantas trepadas en el segundo tiempo, que terminaron con situaciones propicias para el canalla. Lucas Ramos fue otro de los juveniles que pudo cumplir el sueño de debutar en primera división. Ramos se movió en la misma tesitura. Se lo notó concentrado y tenaz en esto de no salirse del libreto. Con despliegue intentó siempre cubrir algún espacio. Y, cuando pudo, intentó una salida prolija.
Duarte, hermano de Gaspar, también tuvo lo suyo. Fue incisivo y mostró atrevimiento a la hora de encarar, como en esa jugada en el complemento en la que estuvieron a nada de cometerle penal. Lisandro Duarte mostró velocidad y atrevimiento. En el segundo tiempo se fue extenuado. Es más, sólo un debutante ingresó por otro, lo que hizo que el equipo terminara el partido con cuatro de ellos en cancha. Es que en el complemento Marcelo Cabrera suplantó a Ramos. El volante ofensivo rápidamente demostró claridad con la pelota y también panorama. En cada contra que pudo meter el Canalla, Cabrera siempre estuvo ahí, para formar parte del entramado de la jugada. En una de ellas metió una gran asistencia para Enzo Copetti. Marcelo Cabrera demostró buen trato del balón y visión de juego. Metió una gran asistencia para Copetti.
Lo de Leonardo Ríos fue mucho más medido. Se paró como lateral izquierdo y casi nunca dejó ese sector, más teniendo en cuenta que cuando saltó al campo el equipo estaba en ventaja. Leonardo Ríos ingresó cuando el equipo estaba ganando. Lo hizo en lugar de Alexis Soto. Incluso hubo lugar para otros chicos que ya habían debutado, tales los casos de Santiago Segovia, Giovanni Cantizano (ambos como titular) y Kevin Gutiérrez (ingresó en el complemento). Esta rareza de cinco debuts en primera en un mismo partido no es la primera vez que sucede en Arroyito. Pasó en 2014, cuando en medio de la semifinal ante Argentinos Juniors y la final contra Huracán por la Copa Argentina, el técnico Miguel Ángel Russo mandó a la cancha por primera vez, ante Olimpo, a Fernando Piñero, Víctor Salazar, Hernán Da Campo, Rodrigo Migone y Jesús Fared.
