El delantero de Newell’s Old Boys, Juan Ignacio ‘Colo’ Ramírez, se convirtió en el máximo artillero del equipo en el Torneo Apertura 2025, anotando goles decisivos que permitieron al conjunto leproso mejorar su rendimiento en el cierre del semestre.
Vélez lo empezó ganando y Newell’s lo igualó nuevamente con un gol del Colo Ramírez, el delantero que ha sido clave en el cierre del semestre para el equipo rosarino. Hasta el encuentro con Unión en Santa Fe, el momento del equipo era tan gris que el goleador del Apertura era el zaguero central Oscar Salomón, quien había estado más tiempo fuera de la cancha por lesiones que dentro de ella. Sin embargo, desde entonces las cosas se fueron acomodando para Newell’s, y el máximo artillero terminó siendo un centrodelantero, como debe ser. Y eso que jugó poco: el Colo Ramírez.
El delantero fue clave nuevamente en el empate ante Vélez en Liniers, siempre ingresando desde el banco. Es cierto, los goles no fueron tantos, pero sí de los importantes y sirvieron para consolidar la levantada final del semestre, que le permite a Newell’s irse de vacaciones con otro ánimo. Que el Colo Ramírez haya sido el autor también abre un nuevo abanico de expectativas para un jugador que, cuando llegó, fue un flash, luego se apagó, se fue, volvió porque no quedaba otra, no empezó bien ni el año ni el ciclo con Kudelka, y finalmente fue apareciendo cuando se lo precisaba.
Lo hizo en Santa Fe, donde consiguió su único hat-trick en el 2024, en ese inicio espectacular del Newell’s de Mauricio Larriera, para darle el triunfo sobre Unión por 3 a 2, marcando el tercero por estar atento y no dar por perdida una jugada intrascendente. Repitió en el difícil empate de local ante Instituto, cuando la primera que tocó al ingresar la mandó a guardar con calidad, cruzando la pelota ante la salida del arquero.
En Liniers, definió de manera brillante cuando recibió de Walter Mazzantti y, entrando por el punto del penal, colocó la pelota a la izquierda de Montero, que salía a atorarlo desesperado. La jugada tuvo suspenso, porque el asistente lo anuló y hubo que recurrir al VAR para comprobar que el 99 partió habilitado. Apenas entró en el inicio del complemento, recibió una asistencia magnífica del mismo Mazzantti e intentó definir cruzado como ante Instituto, pero sin la fuerza suficiente, dándole tiempo a la reacción de Montero, que la atrapó. Hubo más del Colo, y de nuevo el asistente lo amargó, aunque esta vez con razón: un pelotazo largo desde la defensa leprosa, corrida de Ramírez para quedar mano a mano con Montero y remate de emboquillada para el segundo gol, que fue bien anulado. Sobre los 31 minutos, una nueva asistencia de Mazzantti lo encontró llegando más exigido y le ganaron justo cuando intentaba definir.
Sobre los 42 minutos del complemento, después de que Montero le sacara el gol a Luciano Herrera, llegó el córner desde la izquierda, pasado, que Armando Méndez metió adentro y el Colo Ramírez mandó a la red. Todo Newell’s lo festejó, pero el veredicto del VAR le dio un mazazo al anular la conquista por offside claro del uruguayo, al que casi le cometen penal Joaquín García. El ingreso del Colo y de Jerónimo Gómez Mattar revitalizó a Newell’s en un complemento donde tuvo las mejores oportunidades y se acercó a la victoria ante un equipo fuerte y clasificado en el tercer lugar de su zona para disputar los playoffs. El equipo dio un paso al frente y el Colo Ramírez, que hizo todos los goles ingresando desde el banco después de que en su primer partido Frank Kudelka le diera la cinta de capitán en el clásico, viene respondiendo con lo que parecía haberse olvidado: los goles.
