La ciudad de Rosario amaneció este jueves bajo los efectos de una ciclogénesis que provocó lluvias, granizo y ráfagas de viento. El Servicio Meteorológico Nacional renovó el alerta amarillo para el sur santafesino.
La ciudad de Rosario amaneció este jueves bajo los efectos de una fuerte ciclogénesis que provocó intensas lluvias, caída de granizo en algunos sectores y ráfagas de viento que generaron complicaciones en distintos puntos de la región. Ante este panorama, el Servicio Meteorológico Nacional renovó el alerta amarillo por fuertes vientos para Rosario y una amplia zona de la provincia de Santa Fe.
Según el último informe oficial, los departamentos Rosario, San Lorenzo, Constitución e Iriondo continuarán afectados por vientos del sector sur y sudoeste, con velocidades de entre 35 y 50 kilómetros por hora y ráfagas que podrían alcanzar los 80 km/h. Desde el municipio advirtieron que las condiciones meteorológicas seguirán siendo adversas durante gran parte de la mañana y recomendaron circular con extrema precaución, especialmente en zonas con abundante arbolado, plazas y parques, debido al riesgo de caída de ramas y objetos.
Las autoridades señalaron además que las condiciones comenzarían a mejorar hacia la tarde, cuando se espera una disminución gradual de la intensidad del viento. Mientras tanto, recordaron que ante cualquier inconveniente o emergencia los vecinos pueden comunicarse con las líneas 103 y 147 o utilizar el sistema Munibot. El fenómeno de ciclogénesis, que se desarrolló durante las últimas horas sobre la región, continúa generando inestabilidad y mantiene en alerta a buena parte del sur santafesino.
