El clásico del ascenso en Rosario, disputado en el estadio José Martín Olaeta, comenzó con demora por enfrentamientos entre hinchas y la policía. En el campo, ambos equipos mostraron intensidad pero no lograron romper el empate.
Argentino y Central Córdoba animaron este miércoles el clásico rosarino del ascenso en el estadio José Martín Olaeta. El encuentro, correspondiente a una nueva fecha del torneo, comenzó con 15 minutos de retraso debido a incidentes en el ingreso de las tribunas, donde se registraron enfrentamientos entre hinchas de ambos equipos y la policía.
En lo futbolístico, Central Córdoba arrancó con mayor ímpetu y tuvo las primeras chances claras, pero el arquero Olivera respondió en cada oportunidad. Argentino, por su parte, también generó peligro, especialmente con un remate de Quito que exigió a Giroldi. El partido se mantuvo parejo, con polémicas incluidas: un gol anulado a Argentino por offside y una expulsión a un jugador de Central Córdoba por un codazo.
Ambos equipos llegan a este clásico fuera de los puestos de clasificación al Reducido por el segundo ascenso, pero con tiempo para recuperarse. Argentino venía de un empate como local, mientras que Central Córdoba, tras cambiar de dupla técnica, había logrado dos triunfos antes de caer en su último partido.
El clásico finalizó sin goles, dejando una imagen de tensión en la previa pero un desarrollo equilibrado en el campo de juego.
