El gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Juan Pablo Poletti encabezaron el acto central por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo en la ciudad de Santa Fe. Monseñor Matías Vecino ofició el Tedeum.
El gobernador Maximiliano Pullaro cerró su discurso en el acto central por los 216 años de la Revolución de Mayo con la frase «Nadie se salva solo». Antes, el intendente Juan Pablo Poletti reivindicó a los vecinos de a pie como «los patriotas de nuestro tiempo».
Gobernador e intendente fueron los únicos oradores y compararon los desafíos de 1810 con los actuales. Monseñor Vecino tuvo a su cargo el Tedeum ante autoridades provinciales y municipales.
Los actos centrales se realizaron en horario vespertino frente a la Casa de Gobierno, en la ciudad de Santa Fe, y se iniciaron con el Tedeum oficiado por el obispo auxiliar, monseñor Matías Vecino, mientras que el arzobispo Sergio Fenoy siguió la ceremonia desde el altar.
Pullaro llegó al acto religioso acompañado por la diputada Gisela Scaglia. En el interior de la Catedral se encontraban el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Gutiérrez; el intendente, Juan Pablo Poletti y gran parte del gabinete.
Tras el Tedeum, las autoridades se trasladaron caminando hasta el escenario frente a la Casa de Gobierno. Se realizó un desfile cívico militar que fue cerrado con la exhibición de equipamiento para salud y seguridad. El evento contó con un buen marco de público.
Durante su discurso, Pullaro afirmó que «la verdadera libertad no existe si una familia no puede trabajar, si un joven tiene que irse de esta tierra porque le faltan oportunidades, si quien produce no puede crecer, si no hay un plato de comida en cada mesa, si faltan medicamentos o si no todos los argentinos tienen la posibilidad de estudiar». Sostuvo que «en estos tiempos, el concepto de libertad se equipara al concepto de igualdad» y que «las transformaciones verdaderas requieren valentía, diálogo y sentimiento colectivo».
Por su parte, Poletti declaró que «esta plaza nos une y nos moviliza» y que «los vecinos de a pie son los patriotas de nuestro tiempo». Criticó «las discusiones estériles, la grieta política» y afirmó que «duele la agresión política».
Previamente, Pullaro había participado de un locro en la vecinal San Marta, mientras que Poletti asistió a la fiesta del Mercado Norte y de la plaza de los Constituyentes.
En el Tedeum, monseñor Vecino señaló que cambió el texto del Evangelio para optar por el pasaje de San Mateo dirigido a los discípulos. Tomando un texto del papa Francisco, cuestionó el populismo e instó a tener vocación de servicio al prójimo.
