Un grupo de madres, padres y familiares se reunió este viernes en la calle Urquiza, frente a los Tribunales de Familia de Santa Fe, en el marco de una jornada nacional e internacional de visibilización bajo la consigna “No más hijos rehenes”. La protesta se desarrolló de manera pacífica y los participantes expusieron casos de demoras judiciales, impedimentos de contacto y situaciones de violencia.
En silencio, con carteles, carpetas judiciales y lágrimas contenidas, un grupo de madres, padres y familiares se concentró este viernes frente a los Tribunales de Familia de Santa Fe, en el marco de una jornada nacional e internacional de visibilización impulsada bajo la consigna “No más hijos rehenes”.
La manifestación se realizó de manera pacífica sobre calle Urquiza y reunió testimonios de personas que denunciaron procesos judiciales prolongados y vínculos familiares interrumpidos durante años. Muchos llegaron con fotos de sus hijos, carteles escritos a mano y expedientes bajo el brazo.
“Estamos tratando de que nos escuchen”, expresó Marta Desbat, una de las mujeres que encabezó la convocatoria. Frente a las puertas de los tribunales, afirmó que existen situaciones donde “los niños terminan siendo utilizados como rehenes” dentro de conflictos familiares que, según sostuvo, no siempre encuentran respuestas rápidas ni contención institucional.
Los relatos que se escucharon durante la concentración estuvieron marcados por separaciones conflictivas, denuncias judiciales y años sin contacto con hijos o nietos. Algunos manifestantes afirmaron que existen falsas denuncias, manipulación de menores y obstáculos en los procesos de escucha de los niños.
“Los años pasan y las secuelas quedan en los chicos”, insistió Desbat, quien además pidió que la sociedad se involucre en la problemática. Según señaló, muchos niños atraviesan situaciones de miedo, angustia y silencio en medio de disputas familiares judicializadas.
Otro de los manifestantes, identificado como Elio, declaró que hace casi dos años no puede ver a su hijo. “Mientras pasan las hojas de los expedientes, pasa la vida. Uno deja de criar a sus hijos y nadie devuelve ese tiempo”, dijo.
Durante la jornada, algunos participantes también cuestionaron la falta de recursos especializados y denunciaron demoras en intervenciones judiciales. “Venimos a pedir derechos que ya están garantizados en la Constitución”, sostuvo uno de los padres presentes.
La concentración incluyó además carteles con frases como “Yo no los abandoné”, “Los niños en las plazas, no en los juzgados” y “Somos padres, no criminales”.
Uno de los puntos más reiterados durante la manifestación estuvo relacionado con la llamada “escucha” de los niños en sede judicial. Los participantes plantearon que muchos menores llegan condicionados o con temor a declarar. “Los tribunales tienen herramientas, pero muchas veces los chicos llegan amenazados o con discursos aprendidos”, afirmó Desbat. Los manifestantes insistieron en la necesidad de reforzar equipos interdisciplinarios y acelerar los procesos de evaluación.
También hubo relatos vinculados a denuncias de abuso y pedidos de medidas de protección. Javier, otro de los padres presentes, contó que realizó denuncias contra la pareja de su exmujer por presuntos abusos hacia su hijo y declaró sentirse “totalmente desamparado”. “Lo que uno busca es proteger a su hijo. Pero no encontramos respuestas”, señaló mientras mostraba informes psicológicos y documentación judicial. Según relató, pidió medidas de restricción y custodia provisoria sin obtener respuestas favorables.
En tanto, Macarena, otra de las manifestantes, afirmó que hace casi un año no puede avanzar con la revinculación con sus hijos. “Me pierdo cumpleaños, momentos importantes y el tiempo sigue pasando”, dijo.
La movilización realizada en Santa Fe se replicó en distintos puntos del país y del exterior bajo la consigna de “Concentración Pacífica #29M”. Los organizadores sostienen que buscan visibilizar situaciones vinculadas a impedimentos de contacto, conflictos familiares judicializados y reclamos por intervenciones más rápidas.
La convocatoria en la capital santafesina se desarrolló frente a los Tribunales de Familia y estuvo acompañada por carteles, banderas argentinas y mensajes dirigidos a jueces, fiscales y organismos vinculados a niñez. “Queremos seguir golpeando puertas hasta que se abran”, resumió Marta Desbat al cierre de la jornada.
