La asociación Industriales PyMEs Argentinos (IPA) difundió un informe que indica el cierre de 24.978 empresas y la destrucción de 364.554 empleos asalariados desde diciembre de 2023, con la industria manufacturera como el sector más afectado.
La asociación Industriales PyMEs Argentinos (IPA) presentó un informe en el que detalla que, desde diciembre de 2023, se registró el cierre de 24.978 empresas y la pérdida de 364.554 puestos de trabajo asalariados. El documento fue elaborado por el Observatorio IPA, dirigido por el economista Federico Vaccarezza, y procesa datos del mercado laboral y de la actividad empresarial.
Según el informe, el mercado de trabajo acumula 26 meses consecutivos en terreno negativo. La industria manufacturera fue el sector más golpeado, con una pérdida de 48.950 empleos formales y una baja interanual registrada en abril.
El presidente de IPA, Daniel Rosato, declaró: “Estamos ante un modelo que festeja la paz cambiaria y el riesgo país a costa de la destrucción sistemática del mercado interno y la aniquilación de las Pymes. El rebote de la actividad del que habla el Gobierno es un espejismo para la economía real, porque el crecimiento no derrama y está atado exclusivamente a sectores extractivos que no generan empleo masivo”.
El informe atribuye la situación a una combinación de “inflación rígida” y “tipo de cambio inamovible”, que IPA definió como “efecto pinza”. Según la entidad, los costos en pesos suben mientras el tipo de cambio oficial permanece estable, lo que afecta la competitividad externa de las fábricas y encarece la economía nacional en dólares.
En relación al consumo, el observatorio señaló que las ventas en supermercados cayeron un 3,1% en el primer trimestre, y que casi el 60% de las compras se realizaron con tarjetas de crédito u otros medios de pago diferidos.
Rosato sostuvo la necesidad de “tener una macroeconomía estable y previsible para planificar los negocios”, pero agregó que la prioridad es “que existan condiciones para el desarrollo de las empresas. De nada sirve tener estabilidad financiera si las PyMEs quiebran”.
El informe también cuestionó el saldo comercial positivo de US$8.277 millones acumulado por el Gobierno, al que calificó como “un superávit por compresión”. Explicaron que las divisas ingresaron principalmente por sectores primarios y extractivos, mientras que las importaciones de bienes de capital cayeron un 7,1% y las de piezas un 23,1%.
Finalmente, IPA advirtió sobre la viabilidad del rumbo económico: “Ante la falta de motores claros de reactivación interna, la entidad proyectó un escenario crítico en caso de fallar el flujo de divisas, lo que forzaría un mayor cepo cambiario que asfixiaría aún más a la industria y pondría en jaque el capital político del programa de estabilización”.
