Un estudio del Instituto Argentino de Estudios Técnicos, Económicos y Sociales (Iaetes) detectó aumentos de hasta el 81% en facturas de electricidad para hogares de menores recursos, tras modificaciones en el esquema de subsidios.
Las familias de menores ingresos registraron incrementos de hasta el 81% en las tarifas de electricidad durante el último año, según un informe del Instituto Argentino de Estudios Técnicos, Económicos y Sociales (Iaetes). El estudio atribuye las subas a cambios en el esquema de segmentación de subsidios implementados desde fines de 2023.
El informe señala que la eliminación de la diferenciación tarifaria entre usuarios de ingresos bajos (N2) y medios (N3) derivó en valores similares para ambos grupos, pese a sus distintas capacidades económicas. En algunas categorías residenciales, las facturas aumentaron entre un 44% y un 81% en comparación con mayo de 2025. El mayor ajuste correspondió a usuarios con consumos cercanos a los 370 kWh mensuales.
El Iaetes advierte que el uso del consumo eléctrico como variable principal para determinar subsidios no refleja necesariamente la realidad socioeconómica de los hogares. Según el instituto, muchas familias de sectores populares presentan consumos elevados debido a la falta de conexión a la red de gas natural, el uso de artefactos eléctricos para calefacción o cocina, o viviendas con baja eficiencia energética.
“Consumir más electricidad no siempre significa tener una mejor situación económica”, sostiene el estudio, que cuestiona la utilización del nivel de consumo como principal variable para determinar la asistencia estatal.
El informe también indica que los sectores más afectados por las subas coinciden con aquellos que padecen deficiencias en infraestructura y calidad del servicio, incluyendo cortes recurrentes y problemas en la prestación.
Desde fines de 2023, el gobierno nacional redujo los subsidios a la energía, modificó el régimen de segmentación implementado en 2022, redujo los topes de consumo subsidiado y recortó gradualmente la asistencia estatal para usuarios residenciales. Durante 2024 y 2025 se avanzó en una convergencia tarifaria entre los hogares de ingresos bajos (N2) y medios (N3), lo que derivó en mayores aumentos para amplios sectores de la población.
