El economista Germán Rollandi analizó cómo la normalización del mercado energético mundial y la mejora en la calificación crediticia podrían influir en la economía argentina durante los próximos meses.
El acercamiento entre Estados Unidos e Irán, junto con la mejora en la calificación crediticia de Argentina por parte de agencias internacionales, abre un escenario con efectos económicos directos para el país. Si bien la baja del precio internacional del petróleo podría reducir ingresos por exportaciones, también generaría beneficios en materia de inflación, créditos y llegada de inversiones.
Así lo explicó el economista Germán Rollandi, quien analizó cómo ambos acontecimientos podrían influir en la economía argentina durante los próximos meses.
Apertura del estrecho de Ormuz
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas. Según Rollandi, la prolongación de la guerra había llevado los precios energéticos a niveles que complicaban la actividad económica global.
“La guerra se prolongó más de lo que Trump esperaba. Este acuerdo no lo ponen en la mejor situación, pero el punto central que nos interesa a nosotros desde Argentina es justamente la apertura del estrecho Ormuz”, señaló.
El economista explicó que la normalización del tránsito marítimo permitiría una reducción de los precios internacionales de la energía. “La apertura permitiría que el precio del petróleo y del gas se acomodaran, no sé si a niveles previos a la guerra que estaban alrededor de 70 dólares el barril, sino levemente por encima, aún así por debajo de los 100 o 120 dólares que llegó a alcanzar”, afirmó.
Alivio para la inflación
La caída de los precios energéticos tendría consecuencias mixtas para Argentina. “Ahora somos un gran exportador de petróleo, con lo cual parte de los dólares que están ingresando ahora por los precios más elevados van a reducirse”, indicó Rollandi.
Sin embargo, destacó que el efecto sobre la inflación podría ser favorable. “Esto ayuda a la política del gobierno de bajar la inflación. Porque al no haber mayores aceleraciones del precio del petróleo, esto debería ceder”, explicó.
En ese sentido, recordó la decisión de YPF de moderar los ajustes en combustibles mientras se definía el panorama internacional. “Esto debería ir tendiendo a normalizarse y bajar el precio del petróleo. Con esto reducirse en parte el precio de los combustibles o dejar de crecer y estabilizar la inflación en niveles mucho más bajos de lo que están hoy”, sostuvo.
Para el especialista, el beneficio no sería exclusivo de Argentina. “Beneficia tanto a Argentina como a Estados Unidos, que también tiene un gran problema inflacionario producto de esta guerra”, remarcó.
Mejora crediticia y llegada de capitales
El segundo factor clave es la mejora de la calificación de la deuda argentina. Tras la decisión de Fitch de elevar la nota soberana semanas atrás, Standard & Poor’s adoptó una medida similar y el mercado espera que Moody’s siga el mismo camino.
Rollandi explicó que estas recalificaciones pueden traducirse en una mayor entrada de capitales. “Cuando te sube la nota, como es este caso, permitiría que haya más flujo y más demanda de deuda argentina. Y te da más acceso a los mercados”, señaló.
La mejora también impacta sobre el riesgo país, uno de los indicadores más observados por los inversores. “Hoy Estados Unidos paga por su deuda a diez años 4,4%. Argentina, con un riesgo país que hoy bajó producto de esta recalificación alrededor de 450 puntos, está pagando 8,99% por su deuda, casi el doble”, detalló.
Según el economista, la expectativa es que la mejora crediticia continúe reduciendo ese diferencial. “No podía quebrar estos 500 puntos que equivalen a 5% de sobretasa. Ahora ya estamos en 450 y podría ir a 400”, afirmó.
Un paso más para refinanciar la deuda
El acceso a financiamiento externo es uno de los objetivos centrales del Gobierno. En 2027 comenzarán vencimientos importantes con el Fondo Monetario Internacional y acreedores privados, por lo que conseguir recursos a tasas más bajas resulta clave.
“Esta mejora de calificación lo que le permitiría es un paso más para poder emitir deuda y esta emisión de deuda poder refinanciar sin tener que pagar estos fondos. Ese es el objetivo del gobierno y esto lo pone un pasito más cerca de ese objetivo”, explicó Rollandi.
Además, destacó que la administración nacional ya trabaja en acuerdos con organismos y entidades financieras para fortalecer su capacidad de financiamiento. “Tiene acuerdos con bancos internacionales que le están prestando, tiene acuerdo con el Banco Mundial para que le dé más garantía y pueda mejorar la tasa y colocar deuda”, señaló.
El efecto sobre bancos, créditos y familias
Más allá de las cuentas públicas, la mejora en la calificación también podría reflejarse en la economía cotidiana. “Uno de los grandes beneficiarios de esta mejora crediticia son los bancos. Esto obviamente mejora la capitalización de los bancos y ayuda a este descenso de tasas y a que aparezca un poco más el crédito productivo”, indicó.
El especialista consideró que esto podría beneficiar especialmente a personas y empresas con dificultades financieras. “Es un pasito más para la gente, porque esto permitiría que el crédito empezara a aparecer y el que está en situación morosa podría acercarse más a una refinanciación que le permita volver a normalizar su situación”, afirmó.
No obstante, advirtió que los efectos positivos no serán inmediatos y dependen de que el escenario internacional se mantenga estable. “El crédito tarda en aparecer, no es inmediato. Tampoco sabemos si la guerra terminó y este acuerdo va a perdurar”, recordó.
Finalmente, concluyó con una mirada cautelosa pero optimista: “Son buenas noticias si terminan confirmándose todo lo positivo que se está esperando”.
