El candidato de derecha Abelardo de la Espriella se impuso por menos del 1% frente a Iván Cepeda en la segunda vuelta electoral, con una participación histórica del 63%.
Colombia celebró el domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026. El candidato de derecha Abelardo de la Espriella resultó ganador frente a Iván Cepeda, aspirante del oficialista Pacto Histórico. La participación electoral alcanzó el 63% del padrón, un nivel de movilización inusual en el país.
El margen de victoria fue inferior al 1%, según datos provisorios. Los comandos de campaña mantuvieron cautela hasta el avance del escrutinio definitivo. De la Espriella se declaró ganador la noche del domingo.
En diálogo con CyD Litoral, el analista internacional Joaquín Bernardis señaló que el nuevo mandatario enfrentará dificultades estructurales de gobernabilidad. “Su sector político tiene muy poca representación, un puñado de diputados y senadores en el Congreso colombiano”, afirmó Bernardis.
El analista comparó la situación con los primeros años de Javier Milei en Argentina, donde “tenés que empezar a tejer alianzas para poder tener gobernabilidad”. Bernardis sostuvo que el éxito de la gestión dependerá de la capacidad de De la Espriella para articular acuerdos con el uribismo y la derecha tradicional.
El programa de gobierno de De la Espriella incluye un “Plan Colombia renovado” con avance de las Fuerzas Armadas sobre organizaciones guerrilleras y la reimplantación de fumigación aérea contra cultivos ilegales. También contempla una reforma fiscal y del Estado orientada a reducir el gasto público.
Bernardis afirmó que el triunfo de De la Espriella reconfigura el mapa geopolítico sudamericano, alineando a Bogotá con liderazgos de derecha como José Antonio Kast, Javier Milei y Donald Trump. No obstante, advirtió sobre la volatilidad regional, citando casos como Rodrigo Chaves en Costa Rica y Kast en Chile, que enfrentan contextos de fuerte polarización.
