En un conversatorio realizado en el Concejo Municipal, expertos en recursos hídricos, infraestructura y planeamiento expusieron sobre gobernanza climática, seguridad hídrica y financiamiento, en el marco del proceso participativo hacia la redacción de la carta orgánica local.
Con la presencia de expertos en recursos hídricos, infraestructura y planeamiento urbano, se realizó en el recinto del Concejo de Santa Fe un nuevo conversatorio bajo el título “Ordenamiento territorial”, en el marco del eje “Cómo planificamos y vivimos la ciudad”, dentro del proceso participativo “Autonomía SF”. El encuentro, impulsado por el Legislativo capitalino y la Municipalidad, tuvo como objetivo reunir aportes de distintos sectores para la futura redacción de la carta orgánica local.
La primera mesa estuvo integrada por el Ing. Felipe Franco, decano de la FICH-UNL y especialista en recursos hídricos; el Ing. Agustín Botteron, experto en Desarrollo de Proyectos de Infraestructura y Resiliencia; y la Arq. Raquel Wendler, subsecretaria de Planeamiento de la Municipalidad.
Gobernanza climática
El Ing. Franco se refirió al nuevo modelo de gobernanza climática internacional, que “se enmarca en un contexto de reconfiguración a partir de 2026, caracterizado por cambios en el nivel de participación de algunas economías clave en los principales marcos multilaterales de acción climática”. En ese sentido, propuso avanzar hacia “un modelo de gobernanza climática inclusiva y transformadora”, basado en pilares como la integración de saberes locales en la gestión de riesgos, la protección legal de los derechos ambientales, el empoderamiento de liderazgos diversos, la inclusión de género, interculturalidad y discapacidad, y estrategias de mitigación del riesgo con participación comunitaria.
Franco señaló que “este enfoque no busca crear nuevas estructuras, sino reorientar el poder hacia donde ya existe el conocimiento y la experiencia”. Además, subrayó que “aún existe un descreimiento social en el Estado local planificador en materia hídrica”, y que “esta idea debería revertirse”. En cuanto a la seguridad hídrica, mencionó la necesidad de garantizar “el acceso a agua segura, el saneamiento y la protección ante hechos extremos como crecidas y lluvias intensas”, aspectos que, según dijo, deben estar contemplados en la futura carta orgánica.
Financiamiento
El Ing. Botteron definió la resiliencia como “la capacidad de personas, instituciones, ciudades, etcétera, de sobrevivir, adaptarse y crecer ante una adversidad a lo largo del tiempo”. Señaló que una de las principales trabas para acceder a financiamiento internacional es “pasar la prefactibilidad de los proyectos ejecutivos relacionados a la mitigación hídrica”. Aportó datos sobre los flujos de financiamiento mundial: “Entre 2021 y 2022, se destinaron 831 billones de dólares anuales para atender crisis hídricas: el 99% fue a mitigación”, y advirtió que “el cambio climático apura los tiempos y nunca alcanzan los fondos”. Del total de la ayuda oficial, solo el 5% se destina a adaptación climática y menos del 1% a protección por inundaciones.
Botteron indicó que “ocho de cada 10 proyectos se caen en la instancia de prefactibilidad, y solo uno de 10 llega a la implementación”. Recomendó que los proyectos locales orientados a la mitigación de riesgos hídricos “deben formar parte de planes/carteras robustos y consensuados”, y que “se debe financiar mejor para financiar más”. Concluyó que “la resiliencia de una ciudad es algún tipo de ‘suma’ de todas las resiliencias de sus componentes”.
Dinámica hídrica
La Arq. Wendler destacó que “el 30% del ejido urbano está urbanizado, el 50% se compone por ríos y lagunas, y el 18% por entornos ribereños”. Sostuvo que “debemos integrar la trama urbana a su propia dinámica hídrica, a través de una nueva relación con el agua”. Además, mencionó la importancia de tener en cuenta la normativa vigente, como la ley de riesgo hídrico, de bosques nativos y de los cauces de humedales, así como el ROU, las áreas ribereñas y los cordones verdes.
Declaraciones
El presidente del Concejo, Sergio Basile, afirmó que la propuesta de este conversatorio es “pensar y planificar la ciudad; cómo gestionamos; cómo crecemos, de qué manera financiamos la gestión urbana y cómo protegemos a nuestra ciudad de una crisis hídrica”. Agregó que “hay muchas voces que quieren manifestar su experiencia” y que estas instancias “pueden dar lugar a futuras discusiones sobre el rediseño de normas vigentes”. También vinculó el debate con la autonomía municipal, en el marco de la Constitución Provincial de 2025.
El impulsor del conversatorio, Lucas Simoniello, declaró que estas instancias “son la construcción de un camino hacia la carta orgánica”. Sostuvo que la autonomía municipal “no puede ser un cheque en blanco para hacer lo que cada uno crea, pero tampoco un cheque sin fondos”. Cerró diciendo que “las ciudades tienen que ser siempre un lugar de oportunidades para poder trabajar, estudiar, para poder aprovechar el paisaje, para aprender a convivir con el entorno de ríos y lagunas cuando el agua nos pone en aprietos”.
