Tras cerrar agosto con media sanción a la reforma del Banco Central y a Inocencia Fiscal II, el oficialismo trasladará su negociación a la Cámara alta, donde deberá consensuar con aliados para avanzar con el Súper RIGI, la reforma electoral y otras leyes.
Septiembre encontrará al Gobierno con más proyectos que votos propios y una estrategia de negociación en dos frentes del Congreso. Después de cerrar agosto con la aprobación en Diputados de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (144 votos) y de Inocencia Fiscal II (139), el oficialismo trasladará parte de su agenda al Senado, donde cuenta con 21 senadores propios y necesitará acuerdos con otros bloques.
La conducción de esa tarea quedó en manos de Patricia Bullrich, jefa de la bancada libertaria. «Me encantaría tener 37 votos, pero lamentablemente tengo 21, con lo cual tengo que cerrar acuerdos para las leyes», afirmó.
El Senado, centro de negociaciones
La primera iniciativa será el denominado Súper RIGI, que ya tiene media sanción de Diputados. El texto aprobado establece un compromiso mínimo de contratación de proveedores locales equivalente al 20%, siempre que exista oferta competitiva. Aliados de la UCR, el PRO y fuerzas provinciales buscan precisar que se trate de bienes producidos en Argentina. Bullrich aceptó discutir cambios en el porcentaje de compras a productores nacionales y en el abastecimiento de energía de las inversiones. Si se modifica el proyecto, deberá volver a la Cámara de origen.
La reforma electoral será la discusión de mayor riesgo político. Bullrich prometió reabrir en aproximadamente quince días la Comisión de Asuntos Constitucionales para retomar el tratamiento de Ficha Limpia, cambios en el financiamiento partidario y la eliminación o suspensión de las PASO. Una modificación del régimen electoral requiere mayoría absoluta (37 senadores). La UCR y el PRO rechazan eliminar definitivamente las primarias. El radical Eduardo Vischi propone convertirlas en optativas. Bullrich afirmó: «Suspender o eliminar las PASO es más o menos lo mismo». Desde su entorno admiten que el oficialismo podría avanzar con dictámenes separados si el paquete completo pone en peligro su objetivo central.
La senadora Edith Terenzi reclamó fecha concreta para discutir Ficha Limpia, que prohíbe candidaturas de personas condenadas por delitos dolosos en segunda instancia. El Gobierno debió comprometer la reapertura de la comisión.
Las dos leyes que llegan desde Diputados
A la agenda se sumarán la reforma del Banco Central e Inocencia Fiscal II, que deberán ser tratadas en el Senado. La sesión de Diputados que cerró agosto incluyó además proyectos de sectores dialoguistas, como el recorte del IVA para la mandioca pedido por Misiones.
También permanecen en carpeta la reforma de la Ley General de Sociedades, cambios en Biocombustibles, Salud Mental, Etiquetado Frontal, Ley Hojarasca y Zona Fría. La intención es separar sesiones para evitar que un proyecto conflictivo arrastre al resto.
La oposición abre su propio septiembre
En Diputados, bloques opositores pidieron una sesión especial para el 9 de septiembre destinada a discutir sobreendeudamiento familiar y la prórroga de la Emergencia en Discapacidad. La convocatoria reunió 133 votos en mociones de apartamiento, superando los 129 necesarios para el quórum. La Casa Rosada convocó a la Comisión de Finanzas para debatir los 34 expedientes vinculados con endeudamiento familiar. La oposición calificó la maniobra como una «cortina de humo» y anticipó que no retirará la convocatoria. La comisión de discapacidad también comenzará a discutir la prórroga de la emergencia antes del 9 de septiembre.
Más adelante ingresará el Presupuesto 2027, que volverá a colocar a los gobernadores en el centro de la discusión sobre recursos, transferencias y obras. Antes de eso, el Ejecutivo pretende avanzar con la mayor cantidad posible de reformas económicas e institucionales.
