A sus 80 años, el exdelantero correntino repasa su carrera en una entrevista con LA NACION, desde sus inicios en el club Lipton de Bella Vista hasta su etapa como formador de juveniles en River Plate.
Pedro Alexi González, nacido hace 80 años en Bella Vista, Corrientes, es una figura histórica del fútbol argentino. Formó parte de Los Matadores de San Lorenzo de 1968 y del River Plate que en 1975 cortó una racha de 18 años sin títulos. Actualmente, trabaja en las divisiones inferiores del club millonario.
En una entrevista con LA NACION, González recordó sus inicios en el club Lipton de su ciudad natal, donde debutó en Primera a los 15 años. «Lipton me dio cuatro cosas muy fuertes: una cancha, mis primeros botines, la primera toalla en un vestuario y, lo más importante, una camiseta», afirmó.
Su llegada a San Lorenzo se produjo tras ser contactado por el presidente de las inferiores del club, quien lo vio jugar en Corrientes. Tras una prueba en Argentinos Juniors que no prosperó, se incorporó a San Lorenzo, donde debutó en 1966. La lesión del Bambino Veira y una suspensión a Doval le abrieron la puerta a la titularidad en 1968, año en que el equipo de Boedo, con la delantera conformada por González, Veglio y Fischer, se consagró campeón del Metropolitano.
En 1975, tras un paso por Defensor Lima de Perú y un breve regreso a San Lorenzo, González se sumó a River Plate por pedido de Ángel Labruna. «Cuando llegué a River lo agarré al Puma Morete y le dije: ‘Los grandes cabeceadores van al segundo palo. Vos no sos un gran cabeceador, entonces tenés que moverte desde el punto del penal al primer palo'», relató. Esa temporada, River obtuvo el Metropolitano y puso fin a 18 años sin títulos locales.
González también se refirió a sus referentes técnicos: Tim, Juan Carlos Lorenzo y Ángel Labruna. «Tim se fijaba mucho en la técnica individual; el Toto Lorenzo era un monstruo pendiente de los detalles; Labruna era un gran formador de grupos», señaló.
Entre las deudas pendientes de su carrera, mencionó la falta de títulos internacionales y su escasa participación en la Selección Argentina. «Jugué poco en la Selección. Me comí 25 días concentrado en Bolivia para aclimatarme a la altura, pero no jugué», explicó.
Tras su retiro, dirigió a equipos como Deportivo Laferrere, con el que logró un ascenso a la B Nacional, y Mandiyú de Corrientes. Desde 2010 trabaja en River Plate como formador de juveniles. «Me encanta este laburo. Trabajo por grupos con los chicos de 7ª, 8ª y 9ª de acuerdo con sus posiciones», comentó.
