La jueza de Familia Gabriela Topino otorgó la adopción por integración plena de un niño gestado por sustitución, a solicitud de la mujer que lo crió desde su nacimiento. La resolución busca garantizar el derecho a la identidad y la estabilidad familiar del menor.
La jueza de Familia Gabriela Topino otorgó la adopción por integración plena de un niño gestado por sustitución, según informó el sitio Versión Rosario. La solicitud fue presentada por la mujer que lo crió desde su nacimiento, quien pidió que en la partida de nacimiento se desplace a quien figura como progenitora.
El niño nació en Buenos Aires tras un procedimiento de reproducción humana asistida de alta complejidad mediante sustitución. Fue inscripto a nombre de la mujer gestante, quien manifestó expresamente y en reiteradas ocasiones su falta de voluntad procreacional.
Desde el nacimiento, el niño vivió con la mujer que solicitó la adopción y su padre. La demanda, patrocinada por la abogada Nadia Parolin, tuvo por objeto otorgar certeza jurídica al estado de familia del niño, garantizando su derecho a la identidad y estabilidad familiar.
La jueza Topino afirmó que la adopción constituye una vía generadora de vínculos filiales con larga trayectoria temporal. Sostuvo que con la misma se construye un vínculo filial basado en el juego de las necesidades y los afectos de las partes intervinientes, y que se constituye en un camino institucionalizado de creación de lazos filiales.
Agregó que “la adopción por integración tiene una finalidad muy distinta a la adopción general, que parte de la idea de la dificultad o imposibilidad de un niño de permanecer en el seno de su familia, ya sea de origen o ampliada. Precisamente en la adopción de integración no encontramos ninguna situación de vulnerabilidad, no está destinada a excluir o restringir vínculos sino a ampliarlos mediante la integración de una persona a un grupo familiar ya existente”.
