Afiliados y trabajadores del organismo reportan problemas en el acceso a medicamentos, insumos y especialidades. Médicos de cabecera realizan un paro nacional por la fijación de honorarios.
Jubilados afiliados al PAMI en Rosario enfrentan diversos obstáculos para acceder a medicamentos, elementos ortopédicos y turnos con especialistas como odontólogos, oftalmólogos o psicólogos, según testimonios recogidos. A esta situación se suma un conflicto laboral con los médicos de cabecera, quienes iniciaron un paro de 72 horas en todo el país.
La medida de fuerza fue convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia) tras la resolución 1107/2026 del gobierno nacional, que fijó los honorarios por consulta en $2.100. Los profesionales denuncian un recorte salarial y la eliminación de extras que formaban parte de su remuneración.
En Rosario, se realizaron protestas en la sede de San Lorenzo al 900 y en el Policlínico PAMI 1. Melina Gutiérrez, secretaria general de ATE PAMI Rosario, expresó en dichas manifestaciones: «Lo que está haciendo el gobierno es un genocidio contra los jubilados: los están dejando morir».
Desde el organismo señalan que la obra social, con 5.7 millones de afiliados, enfrenta dificultades financieras. «La obra social está quebrada, no puede pagarles a las clínicas, a las farmacias, a los proveedores», afirmó Gutiérrez.
Una trabajadora del PAMI, que prefirió reservar su identidad, detalló problemas en la entrega de pañales, sillas de ruedas y otros elementos ortopédicos. También mencionó la tercerización de servicios como psicología y odontología a prestadores privados, a quienes, según su relato, el organismo no estaría pagando, lo que derivaría en la negación de turnos a los afiliados.
Otra preocupación manifestada es la de jubilados en situación de calle que, al no conseguir lugar en geriátricos, permanecen internados en hospitales por largos períodos. Asimismo, se criticó la centralización de decisiones en la sede de Buenos Aires, que a veces deriva en la asignación de centros de salud lejanos al domicilio del afiliado o cambios abruptos en el lugar de atención.
Respecto a las condiciones laborales dentro del organismo, la fuente indicó que solo el 30% de los trabajadores tiene planta permanente, mientras que el resto son contratados o monotributistas, lo que genera diferencias salariales.
Los médicos de cabecera cumplen un rol clave en la atención primaria, ya que derivan a los especialistas y gestionan el pedido de insumos para los adultos mayores.
