La emblemática embarcación rosarina ingresa en su fase profunda de restauración en el astillero Fluvimar y se prepara para ser la primera nave netamente sustentable del país.
El emblemático Barco Ciudad de Rosario ingresó hace un mes a transitar su proceso de recuperación para volver a la actividad. Desde hace algunos días ha comenzado una profunda fase de restauración y mantenimiento técnico en el astillero Fluvimar, ubicado sobre la boca del arroyo Saladillo en la zona de El Mangrullo. Este proceso es fundamental para que el buque recupere su esplendor y cumpla con los más altos estándares de seguridad y navegación antes de su esperado regreso al río Paraná, previsto para la segunda mitad del año.
Lo novedoso será su sistema de propulsión: sus motores y su generador eléctrico funcionarán a biodiésel. Esto lo posicionará como la primera embarcación de estas dimensiones sustentable del país. Desde comienzos de marzo, el Ciudad de Rosario está en dique seco, en tierra para una transformación profunda que lo regrese a la actividad tras décadas de historia en las costas rosarinas y las islas entrerrianas. Sus nuevos propietarios, tres jóvenes socios rosarinos a cargo de Hayra SRL, tienen proyectado regresarlo al Paraná para el Día de la Bandera.
El Ciudad de Rosario cuenta con una superficie de grada de unos 1.500 metros cuadrados con un varadero de 70 metros de largo. Primero se comenzó con la reparación del casco, luego de la inspección técnica de Prefectura Naval Argentina, y ahora se prepara para su modernización. El pilar más innovador de este regreso es su transición energética integral. A través de una alianza con Essential Energy Holding, tanto los motores de tracción como el generador eléctrico operarán íntegramente con biodiésel, producido a partir del reciclado de materias grasas y aceites vegetales recolectados en restaurantes y frigoríficos.
Según Hayra SRL, el uso de este biocombustible reduce al menos un 75% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el gasoil convencional. Con un consumo proyectado de aproximadamente 10.000 litros mensuales en su etapa operativa plena, el Ciudad de Rosario se posicionará como el primer barco netamente sustentable del país. La puesta en valor está bajo la supervisión del capitán Andrés Aldao, quien coordina la intervención en sistemas de fondeo, seguridad, casco y propulsión.
En cuanto al tratamiento del casco, los trabajos incluyen corrección de pandeos, mediciones de precisión en el timón y alineación de la propulsión para optimizar el rendimiento de los motores Cummins de 250 HP. «Estamos en una etapa de mantenimiento general que abarca desde la flotabilidad hasta la propulsión. Nuestro objetivo es darle una nueva vida al Ciudad de Rosario, cumpliendo con todas las exigencias de la Prefectura Naval Argentina y las normativas internacionales del convenio Solas», destacó Aldao.
Además, el buque incorporará tecnología de navegación de última generación, incluyendo plotter con cartas digitales, localización AIS y equipos de comunicación VHF. Hayra también busca patrocinadores; ya se comprometieron tres empresas de Rosario: una frigorífica, una compañía de seguros y un grupo pionero en biocombustibles. La puesta a punto es vital tras cinco años de inactividad, con el desafío de respetar la identidad de una nave que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
