El Concejo Deliberante de Tandil impulsa una ordenanza que prohíbe pernoctar en espacios públicos entre las 22 y las 8, obliga a usar áreas habilitadas y restringe el vertido de aguas residuales.
El Concejo Deliberante de Tandil avanza con una ordenanza que busca regular el uso, circulación, estacionamiento nocturno y estadía de motorhomes, casillas rodantes y vehículos recreativos similares. La iniciativa fue trabajada en la Comisión de Turismo y apunta a ordenar el crecimiento del turismo itinerante, modalidad que se expandió en los últimos años en distintos destinos turísticos del país.
Entre los puntos centrales del proyecto aparece la prohibición de pernoctar en espacios públicos entre las 22 y las 8, además de la obligación de utilizar únicamente áreas habilitadas para dormir o permanecer más de un día. La normativa también prohíbe descargar aguas grises o negras en calles, banquinas, alcantarillas, bocas de tormenta, espacios verdes o cursos de agua naturales, bajo amenaza de multas. Las descargas de residuos líquidos deberán hacerse exclusivamente en sitios autorizados por el Municipio.
El proyecto define distintas categorías de vehículos recreativos, incluyendo motorhomes, casillas rodantes, campers montados sobre pick-ups y otros vehículos utilizados para alojamiento temporal. Además, fija que las áreas habilitadas para el pernocte deberán contar con agua potable, electricidad y sistemas adecuados para disposición de residuos sólidos y líquidos.
Los usuarios también estarán obligados a circular con toda la documentación correspondiente y respetar límites de peso, altura y lugares autorizados para estacionar o acampar. Los vehículos deberán mantenerse en buenas condiciones para evitar derrames de combustible o pérdidas de aguas residuales en la vía pública.
La ordenanza prevé multas económicas para quienes incumplan las normas y contempla la posibilidad de remolcar vehículos en casos de reincidencia. En Tandil consideran que la regulación permitirá ordenar el turismo itinerante y reducir el impacto ambiental en espacios públicos y zonas naturales sensibles. Distintos sectores vinculados al turismo creen que este tipo de normativa podría comenzar a replicarse en otras ciudades y localidades turísticas del país donde creció la circulación de motorhomes y casas rodantes durante los últimos años.
