El gerente de la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción, Rubén Llenas, afirmó que la paralización de la obra pública impulsada por el gobierno nacional provocó una pérdida de entre 100 mil y 110 mil puestos de trabajo y una caída del 25% en la actividad del sector.
Desde la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) informaron sobre el impacto de la paralización de la obra pública dispuesta por el gobierno de Javier Milei. En declaraciones al stream de Economía, el gerente de la sede rosarina, Rubén Llenas, sostuvo que el sector atraviesa una situación “muy complicada” y que se perdieron más de 100 mil empleos a nivel nacional.
Llenas se refirió a un comunicado difundido durante el último Consejo Federal de la Camarco realizado en Rosario, donde la entidad expresó su preocupación por el deterioro de la actividad y las consecuencias del abandono de la infraestructura pública. “Estamos atravesando una crisis en la construcción a nivel nacional. La situación comenzó a fines de 2023 cuando el gobierno nacional decidió la finalización de la obra pública”, declaró.
Según detalló, el sector perdió entre 100 mil y 110 mil puestos de trabajo y registra un nivel de actividad 25% inferior al de mediados de 2023. Además, señaló que la falta de inversión y mantenimiento genera, según estimaciones del área de pensamiento estratégico de la Camarco, una deuda anual de 22 mil millones de dólares. “El abandono de la obra pública va generando una deuda en infraestructura de 22 mil millones de dólares al año”, explicó Llenas, y agregó que ese pasivo se acumula principalmente por la ausencia de mantenimiento en rutas, puentes, redes de gas y cloacas en todo el país.
El referente de la construcción advirtió que la infraestructura requiere inversiones permanentes para evitar un deterioro que luego resulta más costoso de revertir. “Lo que no se mantiene hoy se transforma en una deuda futura”, resumió.
En cuanto al financiamiento privado, Llenas indicó que no alcanza para compensar el freno de la obra pública. Al comparar el acceso al crédito hipotecario en la región, afirmó que Argentina se encuentra por debajo de otros países latinoamericanos. “En Chile el crédito hipotecario representa el 12% del PBI y en otros países de la región supera el 6%. Argentina, en sus mejores años, llegó apenas al 2%”, explicó. Según sostuvo, esos niveles resultan insuficientes para dinamizar la actividad de la construcción.
Además, remarcó que los indicadores actuales son comparables con los de 2020, en plena pandemia. “Tenemos un presupuesto vigente para infraestructura que representa apenas el 0,6% del PBI, cuando los organismos internacionales recomiendan destinar alrededor del 6% para que un país pueda crecer”, afirmó.
Finalmente, Llenas sostuvo que las perspectivas hacia adelante no son alentadoras. “En las últimas semanas se conoció un nuevo recorte del presupuesto y para el año que viene no tenemos muchas expectativas. No creemos que la situación vaya a variar demasiado”, concluyó.
